09 abril, 2006

Una sombra bajo la lluvia - XII

Los segundos que pasó mirando el cañón de la pistola que apuntaba a su cabeza se hicieron eternos. Uno siempre espera que, si alguna vez se encuentra en una situación de esas, pase como en la películas, que el cargador no tenga balas, o que un movimiento a lo Misión Imposible desarme al adversario. Pero él no tenía fuerzas para ningún movimiento. Sangraba por ambos brazos y se sentía muy débil, además estaba mojado, con poca ropa, y tiritaba de frío. En los segundos antes a la muerte uno suele recordar muchas cosas, pero el ya había pensado demasiado en toda su existencia, y prefirió mirar a su alrededor. Y así vió como Jamal le miraba asustado, mientras sostenía en los brazos a una chica morena, que sin saber de donde había salido, le había salvado la vida. Y vió a Sara, empapada en sangre, que también lo miraba desde lejos, tensa, como queriendo salir corriendo a salvarle pero sin terminar de decidirse. Vió muchos cuerpos por todos lados, y se horrorizó de la masacre. Y se sorprendió de que la habían hecho sus amigos. Se habían jugado mucho por él y se sintió afortunado. Había dejado de llover. Y parecía que la tierra seguía moviendose. Parecía que palpitaba como un corazón con demasiada vitalidad. Luego giró la cabeza hacia la izquierda y vió a Lucio, apoyado en la piedra que había hecho de altar en la ceremonía, no muy lejos de él. Estaba herido, pero seguía con la misma mirada de meditación que reinaba en su cara desde que le había conocido, en aquella celda de piedra donde había despertado el día anterior. Y se detuvo otra vez en el cañón de la pistola, y en el hombre que la sujetaba. El árabe seguía sin mostrar ningún sentimiento, ni de alegría, ni de terror, ni de ira, ni de odio. Parecía más un profesional que se limitaba a hacer su trabajo. Si es que ser asesino de una secta que adora a seres extraterrestres es un trabajo para alguien. Todo esto lo pensó muy rápido, quizás no pasaron más de 10 segundos. Entonces se oyó un ruido ensordecedor. El ruido de una bala que sale del cargador de una Magnum, sujeta por un tunecino, porque aquel hombre era tunecino, de nombre Hassan.
----------------------------------------------------------------
La tele daba las noticias del mediodía en un hospital de Santiago de Compostela. Estaba sintonizada la televisión gallega, por lo que Jamal no llegaba a entender todo lo que decían. Pero lo suficiente para enterarse de varios detalles más de los temblores de tierra que había sufrido la comunidad gallega hacía ya dos noches, y de ver las imágenes del faro de Finisterre derribado. Efectivamente, el faro que marcaba el fin del mundo, el que advertía de que más allá sólo encontrarías monstruos y dragones, ya no se mantenía en pie. Poco a poco, la rubia que presentaba el telediario recordaba los sucesos ocurridos aquella noche, entre los que se encontraba la aparición de los cadáveres de dos policías en Ribanova, ambos matados con un tiro certero en la cabeza. Y poco o nada se hablaba de la matanza del bosque. Y parecía ser porque a alguien le interesaba que no se hablara sobre ello. Así que al final sí habían aparecido policías... pero sin suficiente suerte como para contarlo. Jamal sujetaba la mano de Isa, que yacía en la cama de la habitación, despierta, pero sin fuerzas para articular una sola palabra. Lo que si podía mostrar era una amable sonrisa hacia su negro favorito, mientras miraba las flores que reposaban en la otra silla que estaba al lado de su cama. Entonces Isa giró su cabeza hacia la izquierda, para mirar el sol que, extrañamente, se alzaba en pleno invierno en la capital gallega. Y justo en ese momento, vió como Marco despertaba, en la cama de al lado, después de dos días temiendo por su vida. Efectivamente, hasta aquella mañana los médicos no le habían declarado fuera de peligro y lo habían trasladado definitivamente a aquella habitación.
Pareció despertar de un sueño muy largo, muy muy largo, y se preguntó de veras si estaba vivo. Y Jamal, que le conocía bien, sabía que se lo estaba preguntando y por todo saludo le dijo:
- Lucio te salvó la vida. Bueno, más concretamente dió su vida por la tuya.
Marco no salía de su asombro, y no dijo una palabra. En realidad, tampoco se sentía con fuerzas para hacerlo. Jamal siguió hablando.
- El caso es que se puso delante de tí, hermano, justo antes de que aquel moro te disparara. No sé como le dió tiempo, ni de donde sacó fuerzas para levantarse y protegerte. Antes de morir parecía que quería decir algo, como las últimas frases de los que mueren en las películas. Pero no le dió tiempo... El moro salió corriendo después de descubrir que no le quedaban balas, no pudimos atraparle y se perdió en el bosque. - Jamal hizo una pausa, mirándo fíjamente a Marco - Bienvenido a la vida, hermano, temimos mucho por tu vida.
Marco sacó fuerzas para hablar.
- Gra... Gracias... por salvarme... de verdad, gracias también a ella... - Y se giró para mirar a la mexicana.
- Es verdad, no os he presentado, ella es Isa, seguro que me has oído hablar de ella alguna vez.
- Gra... Gracias Isa... ¿Que... que... tal... estás?
- Bien.. gracias, me duele la herida de la pierna, pero espero poder andar en unos días, o pasear por la playa, ¿no, negro? - La mexicana había demostrado ser la más fuerte de todos en la batalla de aquella noche, y todavía le quedaban algunas fuerzas en la cama de aquel hospital, aunque le costaba hablar y lo hacía muy despacio.
Entonces Marco cayó en la cuenta de que allí faltaba alguien, y por un momento tuvo miedo de preguntar, temiéndose lo peor.
- Jamal.... y Sara... ¿donde esta? está bien, ¿no?
- Sara lleva dos días sin despegarse de tu cama, hasta que le aseguraron que sobrevivirías. No se movió de tu lado ni para comer, ni para tomar el aire... Ella tenía también alguna herida, y un buen resfriado, pero está bien. Se fué esta mañana, no nos quiso decir exactamente a donde. Dejó una caja enorme de bombones para Isa, puedes coger alguno... y esto para tí.
Jamal cogió un sobre que reposaba sobre una gran caja de bombones de chocolate Suizo.
- Supongo que deberías leerlo.
- Eso haré ahora... Cómo me alegro... que estéis todos bien.... - Poco a poco iba recuperando las fuerzas para hablar- Creo que tenemos... muchas cosas de las que hablar.
- Tranquilo hermano, habrá mucho tiempo para eso...
Entonces Marco abrió lentamente el sobre, pues apenas sentía sus maltrechos brazos, y empezó a leer la nota que, con una caligrafía perfecta, había escrita en su interior.

05 abril, 2006

Una sombra bajo la lluvia - XI

Entonces miró al cielo. Sentía el dolor en su brazo y no podía ver lo que pasaba a más un metro de él. Por eso miró al cielo. Quizás para ver los brazos de su hermana esperándole. Y por un momento se sorprendió rezando a un Dios que nunca había existido... Entonces, la lluvia empezó a cesar, y se abrió un claro entre las nubes. Las estrellas parecía que habían perdido su resplandor, sometidas por una, que brillaba más fuerte, con la cola de hielo que le acompañaba. Allí estaba el puto cometa.
Por un momento todo se volvió borroso...
... y oyó una voz, una voz que ya había oído antes "Ven a mí, tu tiempo a llegado..." La tenía en su cabeza, repitiéndose: "Ven a mí, ven a mí... siente mi aliento". Y notó la tierra temblar bajo sus pies. Notó los árboles moverse, oyó las ramas quebrarse y caer, y varios de los encapuchados no pudieron mantenerse en pie. ¿Estaba soñando? ¿Delirando? Y notó en los pies el extraño tacto de su propia sangre. Le esperaba una muerte demasiado lenta para soportarla. "Si tuviese una pistola... ya me habría volado la cabeza, como el puto Kurt Cobain".
Él árabe seguía a su lado, y seguía hablando:
- Está volviendo a nacer... ¿No sentís el clamor en las entrañas de la Tierra?... Terminemos lo que empezamos siglos atrás...
Y despacio, aquel hombre de tez oscura y mirada impasible, acercó el cuchillo a su otro brazo. Miró a Sara, ella le miraba, pero parecía que no estaba allí, estaba pálida y temblando, de frío y de miedo. Y Lucio, le miraba fijamente, con una extraña mirada de concentración. Se preparó para recibir el segundo corte, ¿cuánto duraría su agonía? ¿tenían que matarle de este modo o era sólo puro placer de psicópata?
...Y de nuevo volvió a sentir la fría punta del cuchillo rozando su piel. Miró el arma, y vió que en el filo tenía grabado el símbolo que había encontrado días atrás, en una hoja de papel, en las ropas de un cadáver, en la puerta de su casa. Y maldijo aquel día. El cuchillo empezó a apretar, y el primer hilo de sangre comenzó a brotar por su brazo derecho... y el otro no dejaba de dolerle. "Ójala me desmaye pronto..." Los hombres encapuchados gritaban de júbilo, como poseidos, y el suelo parecía que no dejaba de temblar.
Entonces se oyó un disparo. Y el encapuchado que tenía frente a él se derrumbó en el suelo. El cuchillo dejó de presionarle, pues el árabe se había dado la vuelta para mirar. Otro disparo. Y otro que caía. Y otro más. Parecía que un duende del bosque, pistola en mano, había decidido echarles una mano. Pero no se veía a nadie. Todo empezó a ser confuso, varias antorchas rodaban por el suelo, conviertiendo la esplanada en un juego de luces y sombras. El árabe, con un movimiento rápido, sacó una pistola de debajo de su túnica, pero no le dió tiempo a usarla. Cayó al suelo aturdido por una certera pedrada. "¿De dónde coño ha salido eso...?" Marco no daba crédito a sus ojos... Entonces vió que la piedra venía de Lucio, que se arrastraba por el suelo, sin ataduras, hacia la pistola del árabe. El muy perro se había librado de las cuerdas, aprovechando que nadie le estaba prestando atención. Otro disparo, y otro encapuchado en el suelo. En ese momento, varios de los hombres que quedaban en pie, seis o siete al menos, se dirigieron corriendo hacia el bosque, armados con pistolas que habían sacado bajo sus túnicas , disparando a la nada, o al duende... Marcó notó que alguién se acercaba por detrás, y como si fuese su ángel de la guarda, vió como un negro, un negro que él conocía muy bien, empujaba el madero donde estaba atado, hasta hacerlo caer, detrás del altar de piedra. A Marco le dolió el golpe, pero la acción de Jamal había evitado dos disparos de pistola, que se perdieron en la nada. Se protegieron con el altar, y mientras Jamal intentaba quitar las cuerdas a un Marco dolorido y muy aturdido, Lucio les cubría disparando desde detrás de la piedra con la pistola del árabe. Sara seguía atada y tumbada, intentando zafarse. Sólo quedaban en el círculo cinco encapuchados, que disparaban desde lejos sin llegar a acercarse. Entoncés Marco decidió jugarsela, tenía que desatar a Sara. Se subió en la piedra y empezó a romper las cuerdas con un cuchillo jamonero que le había pasado Jamal. Un disparo le rozó el pelo, y fue contestado por otro del viejo Lucio, que tampoco acertó. Se oían también disparos por el bosque. Otra bala zumbó desde lo árboles y otro de los hombres cayó al suelo.
Entonces, apareció el duende. Apareció cojeando, sangrando por una pierna, con la melena revuelta, con cara de cansancio y con una pistola en la mano. Y fue el primer duende de los bosques que tuvo por nombre Isabel. Isabel Vega, nacida hace 19 años en algún lugar de México, heroína del rock en sus ratos libres, y cajera en su ratos de trabajo. Y por lo que parecía, pistolera en casos de necesidad.
El resto pasó todo muy rápido. Jamal aprovechando la confusión, consiguió abalanzarse sobre otro de los hombres, de los que cada vez quedaban menos, y pasarle el cuchillo por las entrañas. Como Diego Alatriste echando mano de la vizcaina. El astuto Lucio seguía disparando a diestro y siniestro, y causó dos bajas más, pero había recibido un balazo en el pie y, ya sin balas en su cargador, había caído al suelo. Dos hombres más, desprovistos de sus hábitos, entraron de nuevo en el claro, uno con un cuchillo enorme entre sus manos, y el otro todavía con su pistola. Y a ese último le conocían muy bien, era el pelirojo. El primero cayó por la última bala de la pistola que ahora tenía Jamal. Y el pelirrojo estaba de pie, apuntando a la cabeza de una Isa arrodillada, que sangraba por la pierna y que miró hacia arriba para mirar el cañón de la pistola que terminaría con ella.
Pero no. La bala no llegó a salir del cargador. Lo que Isa vió fue una hoja afilada atravesar el abdomen del fuerte hombre del pelo rojo. Y ver la cara ensangrentada de Sara aparecer detrás de él cuando éste se desplomaba muerto en el suelo. Todo el mundo la había olvidado, pero ella también quería aportar su momento heroico.
Ambas chicas se miraron.
-Gracias, muchas gracias - dijo Isa antes de terminar de caer al suelo, retorciéndose del dolor que había aguantado desde su huída por el bosque. Y le había salido bien. Había conseguido despistar a todos y matar a unos cuantos. Además, todavía no tenía remordimientos... aunque no todos los días se hace una matanza como aquella.
Jamal corría casi sin aliento para ayudar a Isa, y resbaló varias veces con la sangre que ya llenaba el claro del bosque. "Parece que al final no hay un puto policía en estas tierras..." pensaba, mientras se fijaba que ya no quedaba ningún encapuchado en pie. Entonces giró la cabeza hacia el gran altar de piedra, y comprobó con horror que no todos estaba muertos. Un hombre alto, de facciones árabes, apuntaba a Marco que, cuchillo en mano, no podía hacer nada. Todos le habían olvidado cuando cayó al suelo, aturdido por la pedrada de Lucio. Pero no estaba fuera de combate.
Entonces, por enésima vez en el día, y rodeado de un campo de sangre, de gente por el suelo, y de amigos heridos y agotados, Marco se preparó para morir. Y no había nadie para evitarlo.

04 abril, 2006

Optimismo inteligente

Por fin!!! por fin he conseguido sincronizar correctamente mi decodificador de tramas AC3!!!! (desde Agosto...) Ya sólo queda un paso (de momento...), lo malo es que es el más difícil: decodificar las mantisas! Que frikada de post, no? pues sí... es que me gustaría contárselo a gente tan importante como el repartidor de las cartas, la chica del destornillador, la reponedora de Selecta (la del piercing...), la chica de caja (la que lleva el pelo cada día de un color), el tupperman, el amo del calabozo y su séquito de camisas vaqueras, la "simpática" secretaria de la entrada o el mismísimo Four... perdón , que su nombre no se puede pronunciar...
------------------------------------------------------------------
Ánimo bro con tu macro-proyecto latin-europeo, cuando te stresses piensa en lo majo que es Carlinhos Brown...

03 abril, 2006

Una sombra bajo la lluvia - X

El día pasó lento, muy lento. Al fin y al cabo iba a ser su último día, si el destino no le echaba una mano y demostraba lo contrario. Tenía hambre y sed, estaba cansado y dolorido. Se sentía con pocas fuerzas para más. Y Sara había vuelto a perder su sonrisa. De hecho, desde hacía horas apenas se movía. Lucio permanecía en su aparente estado de permanente meditación. El silencio gobernaba la habitación, secundado por el ruido intermitente de la lluvia cayendo sobre el tejado. Entraba poca luz por la pequeña ventana, lo que hacía el ambiente más triste, si es que era posible.
De repente, se oyeron voces en el exterior y, poco después, la puerta se abría. De nuevo, como el día anterior, entro el hombre pelirrojo, seguido del hombre de aspecto árabe que se quedó en la puerta. El primero traía un cubo lleno de agua, que dejo al lado de Lucio.
- Esto es para que no os murais de sed antes de lo debido. ¿Qué tal andas, putita? Que pena que no me dejen tocarte todavía - Una risa cruel, de esas que acostumbran a vestir los típicos malos de las películas, aparecía en su rostro, mientras miraba al árabe.
- En esta vida, o en otra, te ensartaré con un palo bien grande... - Lucio había roto su silencio
- Pensaba matarte sin dolor, eres ya viejo y no disfrutaría viéndote sufrir, pero pensándolo mejor haré lo mismo contigo que con el chico. Cogeré un cuchillo afilado y te haré cortes, cortes pequeños, hasta que termines desangrándote en una lenta agonía... Porque eso es lo que te va a pasar, chaval... - Ahora dirigía la misma mirada de desprecio a un Marco asustado y callado, semi oculto entre las sombras.
El árabe seguía en la puerta, su rostro impasible, sin mostrar una sonrisa, ni ningún otro gesto. Su presencia imponía, aunque todavía no había dicho una palabra.
- Vámonos - Fue lo único que dijo en un español con fuerte acento del norte de África.
El otro hombre le miró, y antes de salir pegó una patada al cubo, derramando todo el agua por el suelo.
- Ahora bebed como los cerdos.- Y cerró la puerta.
- Hijo de puta!!! - Era Sara la que gritaba
- Déjale, la vida me ha enseñado que todo el mundo tiene lo que se merece... y él no va a ser menos. - Lucio tampoco podía ocultar la rabia en sus ojos profundos. Y Marco seguía sin decir una palabra.
El agua les mojaba los pies, y empezaba a sentir mucho frío. La tarde ya caía, estuvieran donde estuvieran, y poco a poco, el final de una historia llegaba. Lo malo es que la historia era su vida.
Así pasaron las horas, de nuevo en silencio, en una habitación mojada donde la luz apenas si se dejaba ver. Entonces, sin saber cuando tiempo había pasado de aquel día, la habitación se sumió en la más absoluta oscuridad.
Y la puerta se abrió otra vez. Ahora eran cuatro hombres, pero no pudieron ver sus rostros. Todos iban encapuchados, con trajes de monje y con antorchas en sus manos. El fuego le daba a la habitación un aspecto siniestro, como la situación que vivían. Les cogieron a los tres, y les quitaron los zapatos y zapatillas que llevaban. Luego, uno de los encapuchados sacó un cuchillo y se acercó a Marco. Éste no pudo evitar que el hombre lo agarrase. Al menos se sintió aliviado cuando lo que hizo fue rasgar su sudadera y su camiseta. Por todas partes, hasta que parecían trapos sucios. Luego el hombre se acercó a Sara, y la sujetó. Sara gritaba, pero el monje la calló de una fuerte bofetada. Entonces le rasgó también su camiseta, entre los sollozos de la chica. Un sujetador negro quedaba al descubierto entre la camiseta rota. Y después el hombre hizo los mismo con las ropas de Lucio, aunque este no opuso ninguna resistencia. Luego les hicieron ponerse de pie y caminar delante de cada uno de los encapuchados, mientras el cuarto abría la comitiva. Salieron de la habitación. Estaban en el segundo piso de una vieja casa de piedra. Bajaron las escaleras despacio. Parecían tres mendigos secundados por cuatro inquisidores. Salieron a la calle. Llovía. Y nada más salir los pies desnudos se les llenaron de barro. Se veían casas no muy lejos, debían de estar a las afueras de un pueblo. El camino se adentraba en un espeso bosque. Sin que se oyese una palabra, la comitiva cruzó los primeros árboles bajo la lluvia. El bosque se mostraba misterioro y aterrador con la luz de las antorchas. Marco se sentía cada vez más desgraciado, y tenía mucho frío. Sentía el barro subir por sus piernas, la camiseta caer por su pecho, que le escocía, pues el cuchillo había rozado la piel. Sara lloraba en silencio, aunque ya casi no le quedasen lágrimas, sentía la lluvia caer por su espalda casi desnuda, y por un momento cerró los ojos mientras andaba, para ver si los abría en otro lugar, muy lejos de allí. Lucio se movía con torpeza entre el barro, pero con la cabeza alta.
Fueron adentrándose en el bosque y empezaron a ver luces a lo lejos. Luces de antorchas, de más antorchas. Llegaron a un claro en el bosque, un claro digno de las mejores películas de terror. Formando un círculo, unos quince o veinte encapuchados portaban antorchas. Y en el centro se alzaba una piedra grande y plana, rodeada por otras cuatro grandes antorchas clavadas al suelo, y con un madero vertical en el centro. Encima de la piedra, se alzaba otro hombre. También vestía hábito, pero a diferencia del resto tenía la cabeza al descubierto. Era el árabe, y tenía abierto un gran libro entre sus manos. Sujeta a su cintura por un cinturón, colgaba una gran daga que relucía en la oscuridad.
Acercaron a los tres a la piedra, mientras el círculo se abría para dejarles paso. La lluvia caía cada vez con más fuerza. Marco apenas tenía fuerzas para resistirse cuando los cuatros hombres le ataron con fuerza al madero. A Lucio le ataron a una piedra, mirando hacía el gran altar central donde estaba Marco. A Sara la ataron a la misma gran piedra, al lado de su amigo, pero tumbada. La lluvia le caía por la cara, le empapaba lo poco que quedaba de su camiseta, y le limpiaba el barro de los pies. El pelo revuelto le tapaba la cara, y mirando a un Marco acabado, atado, derrotado, dejó por un momento de llorar.
Entonces el hombre habló. Pero esta vez no fue en castellano, ni en ningún otro idioma conocido. Esta vez volvieron los siseos que habían escuchado cuando el hombre entró por primera vez en la habitación de piedra donde les habían tenido encerrados.
- Marco, tradúceme lo que dice, quiero saberlo!!! tú lo puedes entender...
El hombre la miró con una mirada profunda que la asustó, pero volvía a girar la cabeza y siguió hablando al resto de los encapuchados.
- Hoy... el día del cometa... la sangre de un hombre... volverá a despertar a aquellos... que nunca debieron dormir... y por nuestra labor... seremos recompensados... cuando ellos... vuelvan a gobernar en Gaia. - Marco traducía con voz cansada y débil, pero sin dejar de mirar a la chica que se encontraba tumbada a sus pies. - El ritual durará hasta que toda la sangre... sea vertida a la tierra... Ya sabéis cual es... vuestra recompensa... de hoy... la chica será vuestra... disfrutad de ella... pero el premio será mayor cuando... todos Ellos hayan despertado.... El anciano será testigo del sacrificio... y luego... le enviaremos con sus otros compañeros... al infierno... La noche del cometa ha llegado.
Entonces se oyeron aplausos y vítores de todos los encapuchados, risas malvadas, y otras risas sin sentimiento alguno. Y de nuevo se hizo el silencio, y todos colocaron sus antorchas en el suelo, de forma vertical, manteniéndolas encendidas.
El árabe sacó la larga daga de su cinturón, y Marco pudo ver como brillaban el oro y las perlas en su empuñadura. Entonces, el hombre poso la punta de la daga en el brazo de Marco y apretó.
Sintió un dolor profundo y agudo en su brazo. "Esto ya es el final... todo se acabó" se esforzaba en pensar en algo que le aliviase. Y la sangre empezó a resbalar por su cuerpo.
----------------------------------------------------------------------
A veces me entero de que esta historia la lee gente que, por una razón u otra, no esperaba que me encontraran aquí. Y es un honor para mí que la lean. Por eso, esta va dedicada a la Srta. Berta

28 marzo, 2006

Images & Words

Para mi, el mejor. 'El chino' le llama mi padre. Y su nombre real: John Myung. Me encantan sus líneas de bajo. Y cuando le ves tocar, parece que no está haciendo nada, lo hace sin ningún esfuerzo. Sobrio en el escenario, pero tremendamente eficaz. Un genio de las 6 cuerdas (casi siempre utiliza bajos de 6...), y un tio muy tímido también. Una vez me hice una foto con él. Fue en Madrid Rock, hace unos años, y no cabía en mí de mi gozo. Fue la única foto del carrete que no salió. Cosas de la vida. Mis amigos siempre me recuerdan aquel: "Eh! John! A photo, please..." Gran concierto fue también aquella noche en la Riviera y otra tiempo después en La Cubierta. Los Theater nunca dejan de soprenderme. Y el bajo de la foto, el Yamaha RBX 6JM, de los más bonitos que he visto.
Now it is time to see how you died. remember that death is not the end, but only a transition. - Fatal Tragedy (Dream Theater)

24 marzo, 2006

El llanto de una madre

A veces siento que la tierra llora... a veces siento que tiemblan las montañas, que los lobos aúllan su tristeza, los ríos se quieren secar, que la lluvia se declara en huelga... A veces creo que la Tierra esta mortalmente herida, y que no hacemos nada por evitarlo. Y que no hago nada por evitarlo. A veces parece que quedan menos rincones donde el hombre y la naturaleza sean uno. Yo apenas he podido estar en unos pocos... A veces deseo que no hubiese ciudades. Y me imagino viviendo en un casa en lo alto de un gran arbol, en la inmensa profundidad de un gran bosque. Por eso me gusta escaparme, aunque sea muy de vez en cuando, a buscar un rinconcito donde la Tierra no se lamente, donde el viento sople libre y las aves vuelen a sus anchas. Y descubro que todavía quedan sitios, pero pocos... muy pocos. Y pongo la mano en el suelo tratando de acariciar a mi otra madre, a la Madre Tierra, para que no se sienta tan sola.

Haven't you seen? The ruins of our world... - Ice Queen (Within Temptation)

23 marzo, 2006

Una sombra bajo la lluvia - IX

La noche había caído sumiendo la pequeña habitación en la más absoluta oscuridad... Pero había sido incapaz de dormir. Quería aprovechar sus últimas horas pensando... porque ya había asimilado que eran sus últimas horas. Pensó en sus padres, pensó en su hermana... y pensó que la echaba de menos. Pensó en el camión que la pasó por encima hace ya casi diez años. Aquel hombre se suicidó poco después, desolado... Y pensó que pronto quizás vería a los dos. Si es que había algo parecido a otra vida. Nunca creyó en nada... Bueno, sólo cuando era pequeño y le fascinaba como Noe metía a todos los animales en una arca. Quizás por eso le gustaban tanto los barcos. Pensó en todos los sitios donde no había ido... y donde nunca iría. Nunca vería un lobo en Alaska, nunca vería a un lobo cantarle a la luna... Como en Pocahontas. Pensó en su infancia, y luego en su adolescencia. Pensó en el primer beso, con Ana, aquella chiquilla del colegio. Y en la primera vez... ¿dónde estaría Miriam? Era una virtuosa del piano, y por lo poco que sabía ya de ella ahora vivía en Austria. Y sólo habían pasado cuatro años. Pensó en el concierto de los Red Hot que se iba a perder... y pensó en los amigos que perdería. ¿Dónde estaría Jamal? ¿Estaría bien? ¿Estaría vivo? Pensó en lo que le gustaba correr bajo la lluvia, sentirse libre, subir a una montaña y gritar al mundo que era libre... Pensó en Sara... él la había metido en esto, era su culpa. No se merecía lo que le iba a pasar. Si ella sobrevivía a aquella noche no iba a ser feliz el resto de su vida... Pensó en que le gustaba. Le gustaba como sonreía. Y estaba buena... Pensó horas y horas, enlazando pensamientos, sueños, recuerdos. Pensó que se iban a quebrar sus frágiles alas de cristal. Y se sorprendió a si mismo con lagrimas en los ojos. Un llanto silencioso que le hacía ser más desgraciado... Y no pensó en Innombrables, ni en idiomas extraños, ni en cometas, ni siquiera en sacrificios... ¡Que coño importaba eso ya!
Sara tampoco había podido dormir, se movía en su rincón lentamente, callada, intentado que él no se diese cuenta de que llevaba horas llorando. Y no podía parar. No quería ser violada por a saber cuantos hombres, mientras su amigo se desangraba en alguna clase de sacrificio... Y no quería perder su vida. No quería perder su alegría, sus amigas, sus clases de Historia, sus viajes y sus recuerdos... no quería perder su belleza. ¿La dejarían vivir? Que más daba... estaría muerta de todas formas. Nunca había pensado en suicidarse... y se dijo a si misma que no lo haría, pasase lo que pasase. Y pensó que se le estaba yendo la cabeza. "Quizás esto sólo es un sueño... quizás despierte en mi cama y nada de esto haya pasado". Pero en el fondo le había apasionado todo esta historia. Le gustaba la aventura, le gustaba lo desconocido... y por un momento pensó que todo no acabaría allí.
Y Lucio pensaba lento, igual que hablaba, porque tenía toda la vida de experiencia, y porque no era la primera vez que iba a morir. Así que sus pensamientos se repetían. Ya le daba igual todo. Sólo le importaba aquel chico inocente que iba a morir esa noche... y seguía buscando una forma de matarlo antes de que le sacrificaran... le haría un favor a él y al mundo.
Y en algún lugar de la carretera, Jamal escuchaba a los Five Horse Johnson (Isa había cambiado la cinta después de cansarse de tanto rap...) mientras sujetaba la pipa con sus manos pensando que coño haría con ella. El no era un tipo duro del Bronx... lo parecía, y a veces le gustaba aparentarlo, pero no lo era. Era sólo un negro que jugaba bien al basket. Iban a un pueblo de Galicia por la indicación de un profesor de Física, que nada sabía de sectas ni de monstruos. ¿Qué probabilidades había de que allí estuviesen Marco y Sara? Era absurdo... ¿Y que iba a hacer allí? Eran sólo dos. Lo mismo se encontraban con la policia lamentándose por haber seguido una pista falsa. Bueno, dudaba bastante que allí estuviese la policía... tendrían mejores cosas que hacer, una llamada anónima no les confirmaba nada. Por lo menos estaban haciendo lo que podían, y eso le consolaba... Todavía tenía algo que decir si seguía sintiendo el ritmo en el cuerpo. Y por lo menos tenía buena compañía.
Isa estaba concentrada en conducir, no se le daba todavía muy bien. Y se preguntaba que cojones hacía metida en todo esto. "Haré una canción sobre esto... un corrido de los que le gustán a mamá. Se la grabaré y se la daré con una flor. Y las dos lo celebraremos con tequila, que ya hace mucho que no nos contamos intimidades..." La madre de Isa cumplía todos los tópicos que se le pueden poner a una mexicana. Y era adorable. Isa le agredecía por dentro cada día que la ayudase a seguir adelante, aunque nunca la decía nada.
- Ehh! Hijo de puta! - Un audi que adelantaba por la derecha la sacó de sus pensamientos.
- ¿En que pensabas, hermana?
- En fumarme un buen canuto, hermano... ¿porque me llamas hermana?
- Porque me caes bien...
- Eso está bien... Bueno, en realidad pensaba en mi mamá.
- Tu madre también me cae bien.
- Y tu a ella, hasta que se entere de que me vas a llevar a la playa...
- Si salimos de esta...
Y de nuevo el silencio. Ya faltaba poco para que amaneciese. Jamal cogió el mapa de carreteras pensando por donde podían ir más rápido... mientras la radio seguía escupiendo blues.
No muy lejos de allí, Sara dejaba de llorar, porque sentía unos ojos clavados en los suyos...
- ¿Qué tal estas Sara?
- Bien... no te preocupes por mí ¿y tú?
- Pensando como salir de esta...
- ¿Tú crees que hay algo que hacer?
- Siempre hay que tener esperanza.
- Me gusta como eres, Marco.
- Gracias.
Se quedaron callados otra vez en la oscuridad. Los primeros rayos del día apenas se notaban por la pequeña ventana enrejada. Sólo se oía murmurar al anciano.
- Oye.... Sara...
- Dime
- Si salimos de esta... querrías quedar conmigo, no sé... para tomar algo, o dar una vuelta... no sé... o ir al campo...
- ¿Me estás proponiendo una cita?
- Puede ser...
- Me lo pensaré hasta mañana... pero no me parece mala idea.
Y de nuevo aquella sonrisa que tanto le cautivaba apareció en los labios de Sara, aunque él apenas podía verla.
Y minutos más tarde el sol ya había dado paso al nuevo día, y quedaba cada vez menos para la noche del cometa...

Wannabe

¿Sabéis que es una maravilla? No... no es nada de sexo, ni una jugada de Zizou o de Michael Jordan, ni un Ferrari (o similar), ni un solo de guitarra de Steve Vai... NO.
Una maravilla es ver un concierto de las Spice Girls en calidad D1 (vídeo digital sin comprimir, más de 200Mb/s en definición estándar si no calculo mal) en un monitor profesional (muy profesional), en este caso uno de Scientific Atlanta. ¿A mi también se me ha ido la pinza? Bueno, quizás un poco, pero después de estar meses encerrado en una sala llena de racks con codificadores AVC y MPEG2, descos diversos, monitores, betacam, D1... y un montón de equipos raros de los que hace no demasiado apenas sabía de su existencia... pues uno empieza a cogerle el gustillo a eso del vídeo. Y después de hacer diversas pruebas subjetivas, y ver las mismas secuencias de Djalminha, de Cocu y de las Spice Girls miles de veces (alrededor de las 2000 en menos de una semana allá por Diciembre, contadas, va en serio), pues a uno le gusta ver imágenes de calidad. Y ese concierto sin comprimir es una de ellas. Cómo se aprecian los detalles de los vestidos de las señoritas Spice!!! y aunque las he visto mejores, tampoco están mal las tías!!! la única pena es que todavía no he visto la cinta con audio...
Bueno, después de este rollo me gustaría poner fotos de mi rinconcito de los racks, pero por aquello del espionaje industrial... Quizás para otra ocasión.
(Para los de TID os invito a mi rinconcito a ver el vídeo en cuestión, que con el nuevo monitor se ve que te pasas! el anterior (SONY) estaba ya un poco cascado... Además, ya sabéis que allí tengo colchón y toda clase de comodidades...)

22 marzo, 2006

A la hoguera

Hairanakh ya ha comentado algo sobre este tema en uno de sus posts, y viendo yo otra noticia sobre el tema me veía en la obligación (o me apetecía), hacer un comentario al respecto. Como muchos sabréis, una obra de Leo Bassi esta sufriendo serios problemas para su interpretación por presiones de grupos y colegios católicos, además de que ha perdido su financiación... Se supone que la obra es una blasfemia... El caso es que a la entrada de una representación, se produjo un enfrentamiento entre los que iban a ver la obra y los grupos contrarios: los primeros gritaban "libertad de expresión" y los segundos "A LA HOGUERA!!!"...

Pero vamos a ver!!! como un grupo de gente puede gritar "a la hoguera" por una representación teatral??? quieren la vuelta de la Inquisición??? no sé... el grito de "libertad de expresión" me parece bastante más correcto. A mi Leo Bassi me da exactamente igual, no veo su obra ni bien ni mal. Pero a quien no le guste, que no la vea y punto. No creo que haga daño a nadie... Es que al final el extremismo religioso tan frecuente en el mundo islámico (por desgracia...) se nos va a pegar aquí en España...
Esto no deja de ser una anécdota, pero es que uno ya empieza a estar cansado de que a la gente se le vaya tanto la pinza...

18 marzo, 2006

Una sombra bajo la lluvia - VIII

Jamal había despertado en la habitación de aquel hostal y apenas recordaba nada de la pelea, ni siquiera sabía que hora era. Había sangre por el suelo, y no toda era suya... Tenía una herida en la cabeza que había cubierto de sangre su sudadera de los Raptors. Pero estaba bien, al menos con la cabeza en su sitio. Le preocupaba más si Marco y Sara se encontraban bien. Parecía que nadie en el hostal se había enterado de lo sucedido, así que se marchó de allí como pudo. De hecho, ni siquiera había recepcionista...

Lo que necesitaba saber era donde se los habían llevado, tenía que hacer lo que fuese por averiguarlo y pensar qué hacer después. "Concentrate, hermano, piensa... Me preguntaron por un cometa... creo que sé quien me puede ayudar." Después de curarse la herida como pudo y ponerse ropa limpia en su piso, cogió el móvil y llamó a Nicolás López. Nico era el padre de un amigo del basket, y era un apasionado de la astronomía. Profesor de la Física en Teleco, sorprendía su capacidad para conocer todos los cuerpos celestes, su forma, sus nombres, sus relaciones mitológicas... Cuando Jamal le preguntó por el cometa, Nico no dudó en decirle:

- Al norte de Galicia, en el pueblo de Ribanova, quizás te puedan decir algo...
- ¿Como sabe usted eso? - preguntó Jamal sorprendido
- Todo está en las leyendas... y ahora no pierdas el tiempo, el cometa se verá mañana
- Muchas gracias, Nico

Después de colgar el teléfono ya había decidido viajar para Galicia esa misma tarde, pero necesitaría ayuda. Y quizás Isabel le podía ayudar. Isa era una chica mexicana, aunque no recordaba nada de su país. Tenía 19 años, era morena, no excesivamente guapa, pero si muy atractiva y con un cuerpo de los que cautivan con su movimiento... Y, como ella misma decía, Jamal era su rollo, "porque siempre está bien echar un polvo de vez en cuando". Y además se llevaban muy bien. Isa vivía con su madre en un apartamento pequeño y muy humilde, y ahorraba casi todo lo que ganaba trabajando en el supermercado para poder visitar México con su madre otra vez, pues ella añoraba su tierra.

Jamal sabía que no estaría en su casa, si no en el local de ensayo de su grupo de música. Siempre estaba allí cuando salía del trabajo, aunque fuese sola. Y allí la encontró. Estaba de pie, tocando una vieja Fender Telecaster, muy poco cuidada, pero que sonaba a puro rock en las manos de la chica.

- Hola negro - Isa estaba riendo
- Hola, veo que te conservas bien...
- ¿Me vas a proponer algo?
- Bueno, no te va a gustar mucho, pero necesito tu ayuda.
- No hay problema, cuéntame...

Jamal le contó toda la historia con detalle. Isa le escuchaba atenta sentada en su amplificador, jugando con un micro en las manos, y sujetando un porro con los labios. Miraba a Jamal sin desviar ni un momento la mirada. La verdad es que le atría bastante.

- Tenemos que salir para Galicia esta misma tarde.
- De acuerdo, espero que pagues bien... - Isa no perdía la sonrisa a pesar de la gravedad de la historia.
- Llamaremos antes a la policía y les contaremos el asunto a nuestra manera. Quizás los maderos nos puedan ayudar en algo, aunque hay que recordar que Marco y Sara están buscados por la muerte del profesor de historia.
- Lo que tu digas...

Y así lo hicieron. Dos horas más tarde salían camino al pueblo gallego, Isa conduciendo el viejo Renault de su madre, y Jamal acariciando la pistola que Isa había conseguido. También llevaban varias armas blancas, algo de dinero, y poco más.

- Espero que esto salga bien, Jamal
- Si sale bien... ¿te puedo invitar a unos días en la playa?
- ¿Tú y yo?
- Claro, tía
- Ummm... entonces saldrá bien, nunca he hecho el amor en la playa. Y menos con un negro.
- Ni yo con una mexicana... ¿Puedo poner algo de 50Cent?
- Vale, aguantaré las rimas por un rato.
- Espero que estén bien...
- ¿Qué vamos a hacer cuando lleguemos al pueblo...?
- No lo sé... No lo sé... Espero que la policía nos haya tomado en serio y también les estén buscando. - Todavía le dolía la cabeza, y apenas podía pensar.

Y durante la hora siguiente nada mató el silencio salvo las rimas de 50Cent. La noche caía ya sobre la carretera, y todavía les quedaba mucho viaje...
---------------------------------------------------------------------------
Voy a dedicar este capítulo a la cerveza de Gerthalas de ayer y a todo lo demás, gracias amigo!

12 marzo, 2006

Ayer, 11M

Yo no consigo poner palabras a lo que no las tiene. No hay palabras para expresar ciertas cosas. Otros, con gran acierto, si han conseguido ponerlas: Hairanakh, Lukas, Zazou...

Let's Rock

Ayer fue una tarde de Rock & Roll, faltaron sexo y drogas (a menos que la absenta se considere droga, claro... jeje), pero estuvo llena de puro rock: de Walk This Way, de So Fuckin' What, de As I Am... de Steven Tyler, James Hetfield, Noel Gallagher, James LaBrie...
Pocas cosas hay mejores que una fiesta entre amigos, que unas pizzas, unas risas y buena música. Y que mejor sitio para el rock que la guarida de Cris. Ya de paso os animo a que os paséis por su Flog (¡que bien suena eso de flog!), porque nos obsequia con una fotazo musical cada día, y es de los que conocen más grupos casi de los que existen... Como los Dr.Feelgood, gran descubrimiento de ayer. El resto de la noche fue para presenciar un triste partido de los galácticos... pero para pasar un buen rato en nuestro amado rincón: el PI.
Habrá que repetirlo más a menudo!!! "This is a song about your fuckin' mother!!!" Gracias, friends!

09 marzo, 2006

Una sombra bajo la lluvia - VII

Estaba apoyado contra la fría pared de piedra de los sótanos de un castillo, las manos atadas en la espalda, y con el miedo en sus ojos... Delante de él se alzaba un ser de unos 3 metros de altura con tentáculos como brazos y piernas, con feroces mandíbulas, que siseaba como si hablase. Y él le entendía: "Ven a mi, tu tiempo a llegado". Buscaba un sitio por donde escapar, pero no lo había, y las fuerzas no le daban para más... Entonces cerró lo ojos y asumió su destino. Los abrió al momento para comprobar como el extraño ser estaba a punto de devorarlo, sus colmillos se acercaban, sentía ya su aliento en su cara. Era el final.
Entonces despertó sobresaltado, sudando. Había sido un sueño, pero demasiado real. Y lo peor era que la realidad no era mucho más acogedora. Estaba tumbado en una pequeña habitación de piedra, las manos y los pies atados. Le dolía la cabeza como si estuviese a punto de estallar, y se dió cuenta de que su ropa estaba llena de sangre reseca. Y no estaba solo. En otro rincón de la habitación estaba Sara, dormida o sin conocimiento, también atada, con el pelo tapándola la cara. Y había alguien más. En el rincón más oscuro de la sala había otro hombre, con largo pelo blanco, y la piel envejecida por la edad, que lo miraba fijamente con unos penetrantes ojos azules. Parecía un mendigo. Un pequeña ventana enrejada daba al exterior, pero apenas entraba más que un hilo de luz.
- Así que eres tú...
- ¿Qué?.... ¿Qué nos ha pasado? ¿Sara está bien?
- Sara debe de ser ella...
- Sí
- Estará bien, sólo la habrán drogado, pronto despertará. - El hombre hablaba despacio, como midiendo sus palabras. Hablaba como los que tienen toda una vida de experiencia. Hizo una pausa.
- Así que eres tú...
- ¿Quién?
- Él que andaban buscando. Y te han encontrado. Ójala Robert te hubiese matado cuando tuvo la oportunidad...
- ¿Quién es Robert?
- Robert... Robert Brown. Matemático, 41 años y con una hija de 15. Divorciado. Y uno de mis mejores amigos. Desapareció cuando iba a matarte. No supimos nada más de él. Estará muerto. Yo quise terminar el trabajo, pero también dieron conmigo... y supongo que les parecí demasiado viejo para matarme a sangre fría.
- Sí, creo que Robert está muerto... si es el cadáver que encontré en la puerta de mi casa.
- Pobre Robert...
- ¿Por que coño queréis matarme? - Interrumpió Marco, estaba nervioso y asustado, y aquel hombre podía conocer la respuesta a todas las dudas que tenía, y sobre todo, donde demonios estaban...
- Para que ellos no os encuentren antes.
- ¿Ellos?
- Los que adoran a los Innombrables... Como tantos otros, no sabrás por qué te buscan, ni sabrás por qué debes morir, para salvar a la humanidad o para acabar con ella. Como tantos otros, no sabrás nada. Escucháme con atención, porque será la última vez que alguien te explique el motivo de tu muerte...
Un escalofrío recorrió su cuerpo. Parecía que ya estaba predestinado a morir joven... Y haciendo un esfuerzo escuchó al anciano. Porque quizá fuese de verdad la última vez...
- Hay hombres y mujeres que nacieron de Ellos. Son humanos, pero al nacer, desde el principio de los tiempos, hace miles y miles de años, heredaron parte de los Sin Nombre, que descansaban en las profundidades de la Tierra. Nadie más se puede comunicar con ellos, nadie más puede entenderles y nadie más puede nombrar sus nombres. Robert, yo y unos pocos más, muy pocos para lo grande que es el mundo, somos los encargados de velar por la continuidad de la especie, de velar porque Ellos no vuelvan a despertar. Así lo han hecho nuestros predecesores desde hace más de mil años. Nunca pudimos acabar con los adoradores de los Sin Nombre, porque son demasiados, y Ellos pueden controlar la voluntad de demasiadas personas, aunque todavía sean débiles en su letargo. Así que decidimos encontrar a aquellos que heredaron la semilla de los Innombrables, y matarlos. Pocos quedan ya...
- Yo heredé algo de esos monstruos...
- Nadie sabe sin son monstruos, quizás sean bellos... pero sí. Tu tienes su semilla en su interior.
- Pero yo no he hablado nunca con ninguno...
- Quizás eso es lo que no sepas...
- ... a menos que...
- ¿A menos que...?
- Varias veces, desde que tenía doce años, he soñado con seres raros, que se comunicaban conmigo... pero eso fue sólo dos o tres veces, y por supuesto no le dí importancia, era un niño fantasioso... pero acabo de volver a tener uno de esos sueños.
- Entonces no se han equivocado... eres uno de ellos. Y por fin te han encontrado después de tanto tiempo. El fin de nuestros días ha comenzado... A menos que consiga matarte antes de la noche de mañana.
- ¿Qué pasa mañana?
- Que serás sacrificado, es la noche del cometa... la noche elegida para su retorno. Un Sin Nombre volverá mañana a la vida... Por eso no intentaron hacerse contigo antes. Querían esperar a que fuese el momento oportuno, para que no tuviésemos tiempo para reaccionar.
Entonces la puerta se abrió. Entraron dos hombres: uno moreno y alto, parecía árabe y tenía una mirada penetrante. El otro era pelirrojo, bajo comparado con su compañero y muy ancho de espaldas.
- Calla viejo!!! - Dijo el pelirrojo, su voz era fuerte. Marco se asustó - Parece que ya has despertado... Bien... Disfruta de tu último día encerrado en esta habitación, y reza tus plegarias si lo deseas. Y parece que también se despierta la puta...
En la otra esquina de la habitación Sara estaba ya despierta, pálida y desconcertada.
- A mi podéis matarme, pero ¿que vais a hacer con ella? No la necesitais para nada... dejadla marchar!!!. - Había sacado el poco valor que le quedaba para hacer frente al siniestro personaje.
- A ella la violaremos para celebrarlo...
- Hijos de...
Pero antes de que pudiese terminar una fuerte bofetada le tumbó de nuevo en el suelo.
- Así estás mejor, callado. Te mataría ya mismo si pudiera, pero lamentablemente tendré que esperar a mañana. Ardo en deseos de ver tu cuerpo desangrarse... me ha costado mucho encontrarte, y recibiré mi recompensa.
Entonces se giró hacia el hombre árabe y le habló. Pero no habló en castellano, ni inglés, ni francés, tampoco parecía un dialecto árabe... no parecía siquiera una lengua humana. Ambos salieron y cerraron la puerta a sus espaldas.
- ¿Donde estamos?- Sara estaba conmocionada, seguía palida y con los ojos llorosos.
- En algún lugar esperando nuestra muerte, querida. - Respondió el anciano - Al menos creo que seguimos en España, por lo poco que sé...
- ¿Quién es usted?
- Su amigo se lo podrá explicar más tarde... Mi nombre es Lucio. Y no me llames de usted...
Marco estaba como en otro mundo.
- ¿Estás bien?. Estás lleno de sangre... - Sara le miraba
- Debe ser del golpe que me dieron en aquel hostal... Estoy bien dentro de lo que cabe. Pero...
Se quedo callado casi medio minuto
- ¿Pero... qué? Dime Marco...
- He entendido lo que han dicho...
- ¿Qué? ¿Cómo has podido entender eso?
- No lo sé...
- ¿Y que han dicho?
- No tenía importancia...
Sara decidió no preguntar más. Se quedó callada intentando retirar el pelo de su cara. El anciano meditaba en su rincón. Después de unos minutos de incómodo silencio, ella habló.
- Gra... Gracias...Muchas gracias por enfrentarte a él por mí. Te has ganado una buena bofetada por mi culpa.
- No te preocupes... No quiero que nadie te haga nada!
- Gracias - Sara de nuevo se estaba aguantando para no llorar
- Es una pena, es una pena. - Lucio había vuelto a la conversación - No mereces morir, en realidad pocos de los que mueren merecen hacerlo... Espero verte, si hay otra vida, en mejor situación.

07 marzo, 2006

En una selva de asfalto

Madrid me agobia. No sé si seré raro, o demasiado tranquilo, pero me quedo con mi tranquila capital de provincia (o aldea, como me decían en la uni). En Guada apenas se puede aparcar en el centro y el tráfico a veces no es muy fluido... pero se puede conducir con más o menos tranquilidad. Cada vez que me meto a un coche y cruzo el centro de Madrid (hoy ha sido en un taxi dirección a Ciudad Universitaria, cosas del trabajo) me siento como en una selva de asfalto, rodeado de miles de conductores semi-furiosos y con prisas. Y lo mismo pasa al andar por la calle o en el metro. Casi sin darte cuenta, estás andando más rápido de lo normal. Parece que la gente te incita a ir corriendo a todas partes, aunque tú quieras ir tranquilo.

Además, en mi aldea puedes disfrutar del campo con sólo salir de la ciudad (no más de 15 minutos andando desde mi casa) y para alguién que disfruta del campo como yo, eso es mucho. La única pega es la oferta de ocio: en Madrid hay cines, conciertos, mil bares, de todo lo que quieras y más... Y en Guada hay que tener mucha suerte para conseguir ver un buen concierto...

Esto parece una de esas redacciones del colegio o de clase de inglés con el tema: ¿Prefieres campo o ciudad?... pero bueno, lo único que quería decir es que "Madrid me agobia".

27 febrero, 2006

Fuck No James!

Si hay alguien que me ha influenciado en esto de la música, para bien o para mal, es este tío. Si me gusta el rock tanto como para amarlo, es en parte por este tío. Ya me habrán oído muchas veces nombrarlo, y por eso ya estaba tardando en dedicarle un post. Con todos ustedes: Mr. James Hetfield! Cantante, guitarrista y principal compositor de Metallica, para mí es el frontman con más feeling que existe. Si bien es cierto que en sus últimas actuaciones se le veía más comedido que otra veces (sus excesos con el alcohol le están pasando factura)... pero todavía le queda mucha caña que dar. Y la guitarra de la foto... Ufff... quién la tuviese!!!
-------------------------------------------------
En breve escribiré el próximo capítulo de Una sombra bajo lo lluvia, y demás tonterías que se me ocurran. He estado demasiado liado (o demasiado vago) para escribir en las últimas semanas.

26 febrero, 2006

Una sombra bajo la lluvia - VI

"Aquellos a los que no podemos nombrar llegaron de la mano de los cometas, pues hay fuerzas de la naturaleza que el hombre no puede comprender, y no hay Dios ni Diablo que pueda explicar su poder. Los cometas los trajeron y los cometas los harán regresar. Sólo la sangre de los hombres marcados por los Sin Nombre pueden despertarlos, sólo aquellos con quien pueden comunicarse morirán para hacerlos vivir, pues la semilla de hace millones de años reside en ellos. El hombre es iluso, es egoista y confiado. El hombre nunca ha esperado su fin. Pero el hombre no ha estado aquí por siempre, y ellos sí." ... "Cuando llegaron fracasaron, y quedaron en el olvido, durmiendo en las montañas y en los océanos. Pero su tiempo ha llegado. El Universo alberga criaturas que la mente no puede comprender, el hombre será un esclavo a su merced. Cuando el primero despierte ya no habrá vuelta atrás. Y el momento ha llegado"
No era fácil descifrar el libro, tenía páginas dañadas y a Sara le costaba mucho traducir el Latín. El sueño les sorprendió cuando ya había amanecido. Ambos dormían desde hacía horas, Sara con el libro todavía a su lado, sobre su cama. Entonces sonó un móvil.
- ¿Sí?
- Hola Marco, soy Jamal, ¿qué tal, hermano?
- Estaba durmiendo...
- Perdona tío. Pero tengo que contaros algunas cosas...
- Dime
- La policía os busca desde ayer, alguién os vió entrar en el despacho del profesor de Historia antes de que muriese.
- Uff.. Lo que faltaba. ¿Crees que es seguro que nos quedemos aquí?
- Pues no lo sé. Quizás lo mejor será que salgáis de la ciudad. Voy a buscaros dentro de 2 horas, tendré todo preparado para irnos, estoy en esto con vosotros.
- Gracias Jamal, confío en tí.
- Pero antes de venir... ¿Puedes enterarte si algún cometa va a pasar cerca de la Tierra dentro de poco?
- ¿Qué? Te intentan matar, te busca la policía, ¿y tú te preocupas por la astronomía?
- Había algo en ese libro... - Hizo una pausa de unos segundos - No sé, tengo un presentimiento.
- Bueno, lo que tu quieras. Buscaré en Internet. Google lo sabe todo...
- Gracias otra vez. Recogeremos todo para cuando vengas.
- Nos vemos luego, tío.
- Nos vemos
- Buenos días! - Sara se había despertado - Parece que ayer nos quedamos dormidos. ¿Con quién hablabas?
- Buenos días Sara. Era Jamal, va a venir a buscarnos en dos horas. Nos vamos de aquí.
- Vaya, pensaba que podiamos tener hoy otra cena en pareja...
Se quedó callado, sonriendoo.
- Bueno Marco, ¿sacaste algo en claro del libro? - Sara rompió el silencio - Yo no demasiado.
- A mi me intriga lo de la sangre de los hombres marcados... ¿Hombres marcados por qué?
- Decía algo sobre "con quien pueden comunicarse". ¿Has probado alguna vez a comunicarte con un extraterrestre? - Sara mostraba la mejor de sus sonrisas.
- No. En su día E.T no me hizo mucho caso... En cualquier caso parece que los cometas tienen que ver mucho en este asunto. Le he pedido a Jamal que se informe.
- Buena idea. Mientras vamos a recoger todo esto. Voy a cambiarme. No mires.
- Lo intentaré.
- Oye Sara ¿Tú me ves algo de especial?
- Esa no es forma de entrar a una chica...
- ¿Eh?.... - Se sonrojó- Me refiero a algo extraordinario. Algo raro, que no puedas explicar. ¿Por qué me buscan a mí?
- No lo sé. Todo esto me supera.
- A mi también.
Recogieron su ropa, la comida y disimularon los cuchillos en sus abrigos. Ya tenían todo preparado y se relajaban tomandose una de las cervezas que le había traído Jamal el día anterior.
- Parece que tarda.
- Tiene que estar al llegar. Esta Mahou negra no está nada mal.
- No, yo no la había probado, pero me gusta.
Entonces llamaron a la puerta. Tres golpes secos y después un silencio.
- ¿Quién es?
Tras otro silencio contestaron.
- Soy Jamal.
Sara abrió la puerta con ciertas reservas, pero era tarde. Jamal cayó al suelo empujado por tres hombres de negro, armados con pistolas. Sara gritó, y uno de ellos la empujó con fuerza contra la cama. Cayó al suelo inconsciente por el golpe. Marco corrió a por el abrigo en busca de uno de lo cuchillos, pero dos de los hombres se abalanzaron sobre él. Forcejearon. Él intentaba zafarse. Por lo menos parecía que no tenían intención de matarle...
Entonces notó un golpe fuerte en la cabeza, y todo empezó a parecer borroso, la habitación le daba vueltas, mientras sentía que los hombres le soltaban. Entonces todo se volvió negro.

Un fin de semana de película americana

Este ha sido un fin de semana raro. Todo empezó el viernes por la tarde. Volvía yo del trabajo, en uno de los clásicos autobuses verdes de la Continental. Iba intentando dormirme en uno de esos sitios con rueda tan incómodos cuando Patty, una buena amiga que estaba sentada delante me dice: "¿Has visto eso? Había un furgón de los Geos atravesado en el otro carril". Efectivamente, el carril dirección Madrid de la NII estaba cortado por los Geos. No me dio tiempo a ver el furgón, pero si a un Geo, con una ametralladora enorme, apuntar a la primera fila de coches retenidos (se había formado un atasco bien gordo...). Esto es totalmente real, no sé que es lo que pasó pero me impactó...
Y eso no era todo. Ese mismo día por la noche, volvía a casa casi a las 5 de la mañana en mi coche, cuando en un semáforo el coche de al lado me dice que baje la ventanilla... ¿Que querrá decirme este tío? Pues me dice: "Escucha", tenía puesto a todo volumen una balada de Mägo de Oz, Si Te Vas creo que se llama... Yo pongo cara de "pues muy bien". Entonces el tío dice: "Viva la Falange Española de las JONS" y sus acompañantes, un chico y un chica, responden: "VIVA" y el chaval añade: "Somos españoles!". El semáforo se pone en verde y acaba ahí toda su declaración de principios... Hay gente que está muy mal.
Y eso tampoco es todo... Porque el sábado, a las 3 y algo de la mañana fui uno de los pocos testigos de una persecución policial, en plan película americana, en todo el centro de Guadalajara. Un coche huía de dos coches de policia y otro de la Guardia Civil. La persecucion tuvo de todo: el coche (que tenia pinta de robado) subiendose por la acera, un coche de policia cortándole el paso con una maniobra de película... Los delincuentes se bajan del coche y empiezan a correr (y para mi sorpresa, los supuestos delincuentes eran dos chavales y dos chicas bien vestidos, de no más de 25...). El otro coche de policia y la guardia civil consiguen darles alcance a los dos chicos (las tías se van por otro lado y nadie las hace mucho caso...) y por lo que pude ver, aunque ya estaba lejos, consiguen reducir a los dos chavales, los policias con pistola y todo... INCREÍBLE! Desde luego, este finde si que tengo cosas que contar...

21 febrero, 2006

Una sombra bajo la lluvia - V

Tres horas más tarde estaba tumbado en una de las camas de la habitación doble que él y Sara habían alquilado en un viejo hostal. Llevaba allí tumbado un buen rato, mientras Sara se desahogaba llorando en el baño, sin dejarle entrar. Habían huido del campus lo más rápido que habían podido, sin levantar demasiadas sospechas, o al menos eso pensaban. El libro del profesor de historia estaba ahora sobre la mesita de noche, todavía con manchas de sangre. Tenía la mente en blanco, no sabía que pensar, que creer, que hacer... pero al menos estaba vivo. Haber regresado al piso de Sara hubiese sido una locura, así que ni siquiera pasaron por allí. Toda esa historia de seres abstractos le superaba. Se resistía a creer cualquiera de todas esas tonterías, pero en unos pocos días ya había visto dos cadáveres, y había temido varias veces por su vida. Lo único que tenía era una nota con su propia dirección y un inmenso libro, que todavía ni se atrevía a abrir, intentando asimilar la situación. Entonces Sara salió por fin del lavabo, el pelo revuelto y los ojos llorosos.
- ¿Qué tal estas, Sara?
- Mejor, gracias. No era a mi a quién querían matar... ¿Tú que tal?
- Vivo, que no es poco. Pero asustado
Sara dejó escapar otra de sus tímidas sonrisas.
- Bueno, por lo menos tenemos ese libro. Deberíamos echarle un ojo. Pero primero me apetece darme un ducha y descansar un rato. Si por lo menos tuviese algo de ropa...
- He llamado a Jamal, vendrá pronto con algo de ropa y comida para los dos. No deberíamos salir de aquí de momento, no podemos correr riesgos.
- Bueno, yo me voy a ir dando una ducha mientras viene Jamal. A ver que ropa me trae...
- Vale, yo le echaré una ojeada al libro mientras.
Abrió el libro con cuidado, rozando las tapas de piel, acariciando el símbolo de la portada. El libro parecía estar escrito a mano, con una caligrafía cuidada, y por dentro parecía viejo, muy viejo. De hecho, estaba escrito en Latín. "Mierda"- pensó- "con mis conocimientos de Latin no creo que pueda leer mucho... quizás Sara... al fin y al cabo estudia Historia" Pero ahora entenderlo no le importaba demasiado, quería palparlo, pasar todas sus páginas, buscar en su mente el secreto que hacía su vida tan codiciada. Al fin y al cabo, quién hubiese disparado al profesor Raúl Danvier a través de la ventana, le había salvado la vida. Empezaba a oscurecer. Se tumbó otra vez en la cama, el libro a su lado.
Se abrió la puerta del baño otra vez y apareció Sara envuelta en una toalla. "Ufff... si no estuviese en esta situación sería un tipo con mucha suerte. Que guapa es esta chica!"
- ¿Qué tal la ducha?
- Me ha venido bien. ¿Y tu lectura?
- ¿Sabes latín?
- ¿Que si sé Latín? - Sara se echó a reír. - ¿En qué sentido?
- ¿Eh?
- Algo sé, sí, déjame echarle un ojo.
Sara empezó a examinar el libro, callada, mientras Marco se seguía debatiendo con sus pensamientos. Al poco rato llegó Jamal, con cara de preocupación, pero con su energía de siempre. Les dejó ropa para 4 o 5 días, embutido y latas de conserva, patatas, alguna cerveza, una botella de vino Estola "para vuestra cena de pareja de esta noche" y algo de fruta. También dos cuchillos y un hacha, "para protegeros". Estuvieron hablando de lo que había pasado. Jamal se fue al rato. Al día siguiente pasaría por la facultad de Historia para investigar y vigiliaría todos los sitios donde pudiesen buscarles: la casa de Sara, la de la calle Rojas de Cádiz... Prometió volver al hostal al día siguiente por la noche para ver que tal estaban y contarles lo que hubiese descubierto.
- Date una ducha, yo voy preparando la cena
- De acuerdo.
Media hora más tarde estaba sentados en la cama comiendo chorizo y bebiendo vino.
- Brindemos
- Vale, ¿Por qué?
- Porque estamos pasando una bonita noche de hotel...
- Hacía mucho que un chico no me llevaba a un hotel.
- ¿Ni siquiera el profesor lunático...?
- Ni siquiera. Y eso fue sólo una noche!!!
- ¿Y quién te ha dicho que esto vaya a ser más que una noche?
Sara se echó de nuevo a reir.
- Creo que será más de una noche, tardaremos en salir de aquí. Así que ponte cómodo. Qué mejor forma de terminar una cena que leyendo un buen libro...
- Si, creo que esta noche tampoco voy a dormir, quiero que me cuentes todo lo que ponga en ese libro.
- Tu mandas.
Y Sara se tumbó en su cama y abrió de nuevo el libro, mientras él se ponía cómodo en la suya y se preparaba para escuchar.
- ¿Sabes? Raúl dijo que había un grupo de intelectuales que luchaban para que los Innombrables no volviesen a despertar. Creo que él era uno de ellos y por eso intentó matarte.
- Sí, también dijo que los seres sólo pueden despertar en presencia de ciertos cometas y sacrificando ciertas vidas humanas, ¿no?
- Exacto, y es posible que seas tú una de esas vidas humanas...
- Y por eso los adoradores de los Innombrables me buscarían también a mi. ¿Pero qué tengo yo de especial? ¿Y por qué no me han matado? Les habría resultado fácil... También está el hombre que encontré en muerto en la calle, aparecía en una foto junto a Raúl... ¿De qué lado estaría? -Se quedó pensando un momento- En cualquier caso sigo sin creerme muchas de esas cosas.
- Quizás este libro nos responda a alguna de esas preguntas...

16 febrero, 2006

Una sombra bajo la lluvia - IV

El día siguiente amaneció gris. Cuando abrió los ojos tenía frente a él a Sara, que sostenía en sus manos una bandeja, con un café y un par de tostadas.
- Buenos días! A levantarse, que ya son las 12. Tómate esto, te vendrá bien...
- Eh... Gracias. ¿A que viene tanta amabilidad, quieres algo de mí? - Sonreía
- Me has caído bien... - Le devolvió una tímida sonrisa - Date prisa, tenemos que ir a mi facultad.
Poco más de media hora más tarde estaban en el metro. Hablaban, pero estaba más pendiente de lo que pasaba a su alrededor que de lo que Sara le contaba. Todavía estaba asustado.
Cruzaron rápido los pasillos de la facultad de Historia, hasta llegar a una puerta en la tercera planta. Un pequeño cartel indicaba que aquel era el despacho de Raúl Danvier. Sara llamó a la puerta y abrió. El despacho no era muy grande. Lo dominaba una mesa de madera, y dos estanterías repletas de libros y de fotos la flanqueaban. Sentado estaba el tal Raúl, de unos 35 años, aparentaba ser alto y de complexión fuerte, pues su cuerpo sobresalía sobre una mesa llena de papeles. "No era este el tipo que esperaba encontrar, no sé porque había pensado que se había tirado a un viejo catedrático de historia..." pensó.
- Hola Sara, ¿cómo tu por aquí? Creo que ya aprobaste Historia Medieval.
- Hola Raúl, he traído a un amigo que te quiere preguntar unas cosas. Se llama Marco.
- Hola Marco, sentaros. ¿Qué quieres preguntarme? ¿Estudias historia?
- Hola, que va, estudio Montes, o lo intento al menos... Hace unos días encontré este símbolo en un papel y me ha dicho Sara que tu sabías de que se podía tratar.
Al ver el extraño dibujo el profesor se quedo quieto, mudo por unos momentos, y después le miró fijamente. Se dió la vuelta y cogió un libro de la estantería. Tenía las tapas de piel, parecía un libro viejo, y en su portada sólo aparecía el rombo con las dos líneas cruzadas en su interior.
- Escúchame. - Le hablaba sólo a él, como si Sara no estuviese allí. - Hace mucho tiempo, antes de la aparición del hombre, mucho antes... Llegaron a la tierra unos seres extraños, llegados de algún lugar de la galaxia. ¿Cómo llegaron?, no se sabe. O quizás no llegaron, sino que siempre estuvieron aquí. Los Innombrables los llamamos, pues se dice que sus hombres no pueden ser pronunciados en ninguna lengua humana. Poco se sabe sobre ellos, sólo que entraron en un profundo letargo, ocultos en los lugares más inhóspitos del planeta: se dice que duermen en el fondo de los mares más profundos, en las entrañas del Himalaya, en el interior de algún volcán... pero nadie lo sabe con certeza. Lo que si se sabe es que en su letargo, los Innombrables pueden controlar la mente humana. De hecho, si estuvieran despiertos podrían controlarlo todo, pues parece que su poder está más alla de cualquier conocimiento humano. Pero por algún motivo no pueden despertar. A lo largo de los siglos han controlado la mente de hombres desconocidos, que empezaron a adorarles y a preparar su regreso. La vida de los Innombrables está estrechamente relacionada con los cometas. Sólo pueden despertar en presencia de cometas. Hay quien les llama los Habitantes de los Cometas, y que fue a través de ellos como llegaron a nuestro planeta. Se habla de que en alguna parte del mundo ya hay uno despierto, desde la Edad Media, pero quizás no sean más que habladurías... - Hizo una pausa - Supongo que no os estaréis creyendo lo que os estoy contando...
- Es difícil de creer, la verdad.
- Pues créelo. Tú más que nadie. Desde hace mucho tiempo, siglos, un grupo de intelectuales han conocido esta situación y han hecho todo lo posible para evitar que los Innombrables volviesen a la vida. Sólo en presencia de ciertos cometas y sólo sacrificando ciertas vidas humanas se puede terminar el ritual que le despierte a uno de ellos. Esto no es magia, Marco, es la realidad. La realidad que el hombre siempre se ha negado a admitir, o que nunca ha conocido. No quería que te fueses de aquí sin saber... por qué tienes que morir.
Y antes de que pudiera siquiera moverse una Magnum le apuntaba a la frente, sujeta con firmeza por el profesor de Historia.
Dicen que cuando vas a morir se te pasan por la mente todos los momentos de tu vida, pero no sucedió así. Tenía la mente en blanco, y antes de aceptar su final tuvo tiempo de fijarse en una foto enmarcada que reposaba en la estantería: Raúl, el profesor de historia posaba junto a un hombre que le era conocido... El hombre que encontró tendido en el suelo aquella noche, en la puerta de su casa. Aquella sombra bajo la lluvia...
Entonces sonó el disparo...
Se oyó un grito de Sara y un estruendo de cristales. Abrió los ojos... ¡Estaba vivo! En lugar de él, el que yacía sobre la mesa, ahogado en un charco de sangre, era el profesor de Historia. La ventana estaba hecha pedazos y la pistola en el suelo del despacho. Sara estaba blanca, casi llorando.
- Corre Sara, vámonos de aquí, corre!!!
La cogió del brazo y la arrastró hacia la puerta. Ya corrían por el pasillo cuando...
-Espera Marco, tenemos que coger ese libro.
-NO! es peligroso...
Pero ella ya había vuelto al despacho, y segundos después volvía a salir corriendo, con el libro en la mano. Era la hora de comer, y por eso no había mucha gente por los pasillos, pero empezaban a llegar alumnos y profesores asustados por los ruidos de disparos y cristales rotos. Salieron por la escalera de emergencia, antes de que cualquiera pudiera verles con un libro ensangrentado en la mano. No había ni rastro de quien había disparado al profesor, pero ellos ya tenían suficiente con pensar en salir de allí con vida...
- ¿Te acostaste con este loco?
- Estaba borracha... - Sara estaba a punto de llorar
- Corre, por ahí, tenemos que alejarnos del campus.

07 febrero, 2006

Welcome Down To My Planet Hell

Para muchos de vosotros el nombre de Marco Hietala os resultará desconocido. Pues bien, este personaje con aspecto de vikingo es el bajista de Nightwish. No es conocido por ser un virtuoso, porque no lo es... pero es un tipo que cumple muy bien su papel. Al final y al cabo el bajo es la base de la canción junto con la batería, y eso es lo que aporta este tipo, una buena base, y una buena actitud en el escenario. Además, Marco es un gran cantante, que ha definido con su voz el sonido de Nightwish en los últimos discos, junto con la voz "de otro planeta" de Tarja Turunen. Para mí uno de los mejores coristas del panorama rockero. No os puedo contar mucho de su biografía, porque no la conozco... Pero en mi opinión es un nombre a tener en cuenta. Veremos que es de Nightwish a partir de ahora, después de la polémica salida de la banda de Tarja...
Saludos!
I wish I had an angel, for one moment of love. I wish I had your angel, your Virgin Mary undone... - Nightwish

Hábitos extraños

Hace unos días Mr. Hairanakh me invitó a participar en un juego. Parece que las reglas son las siguientes:

"El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título “5 extraños hábitos tuyos”, y las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo “Has sido elegido” y decidles que lean el vuestro."

Ummm... esto de pensar 5 extraños hábitos se me está haciendo un poco difícil, pero intentaré exponer algunas de mis "rarezas":

1. Me encanta tener instrumentos de música (que aunque soy músico no soy precisamente un virtuoso...). He llegado a tener tres bajos eléctricos, tres guitarras eléctricas, dos amplificadores, dos violas, un procesador de efectos, una mesa de mezclas, además de micros, cables, flautas dulces... no todo a la vez pero casi. Además en mi casa hay otras 4 guitarras (tres clásicas y una acústica), unos teclados, un violín, un laúd, unos bongos, y probablemente alguna cosa más capaz de hacer ruido... y si por mi fuese habría más cosas, pero tampoco es cuestión de que me echen de casa... jeje

2. Hubo una época en que jugaba al Rol (La LLamada de Chtulhu, El Señor de Los Anillos, Run Quest, Star Wars...). Lo curioso es que esa época fue desde los 8 hasta los 12 años, aprox...

3. Nunca en mi vida he conseguido inflar un globo soplando... Parece algo estúpido, pero a mi me resulta imposible, y no es porque no lo haya intentado... De hecho alguna vez que algún niño me ha dicho "¿Me inflas este globo?" me he sentido totalmente imbécil. Curioso, ¿no?

4. Soy fan (y mucho) de Metallica. No sólo tengo todos sus discos, si no que espero impacientemente la salida del siguiente (y tratándose de Metallica siempre es mucho esperar). Me sé de memoria los comentarios de Mr.Hetfield en los conciertos, y de hecho uno de mis mejores días fue cuando ví a 'Tallica en Zaragoza, junto con otras 40.000 personas, en un concierto memorable. Y no puedo contar las veces que he visto el concierto Cunning Stunts, en video y en DVD... "Do you want heavy? 'Tallica gives you heavy, baby!!!!"

5. Me apasionan cosas como: los tiburones, las ballenas, los lobos y los barcos. De pequeño me sabía un montón de especies de tiburones y ballenas. Una vez, en el puerto de Málaga, fui a ver una ballena que se había quedado atrapada. A mis 10 años les dije a mis padres: "Es una ballena Piloto". Apenas se veía la cola y la parte superior del animal, y por eso mis padres se quedaron sin palabras cuando un rato después salía en las noticias: "Un ejemplar de ballena piloto ha quedado atrapado en la playa de Málaga..."

No quiero ser descortés ni tramposo, pero de momento me veo obligado a romper las reglas del juego... pues soy bastante nuevo en esto de los blogs y apenas conozco otras personas a quienes mandar el juego que aquellos a los que lo mandó Hairanakh...

Prometo mandarlo en cuanto pueda a 5, de momento un adelanto:

A Gerthalas, a ver si se pasa por aquí...

Y en cuanto el Sr. Chebax se haga su blog para acabar con el aburrimiento en el trabajo tambien sabe lo que le espera...

02 febrero, 2006

Una sombra bajo la lluvia - III

Los días siguientes pasaron muy lento. No volvió a encontrar ni rastro del hombre muerto. Ni se atrevió a llamar a la policía. ¿Qué iba a decir? ¿Que había visto un cadaver, que misteriosamente había desaparecido? Se había trasladado al piso de un amigo de la escuela, Dani, que compartía con otro estudiante y con Sara, una chica morena, estudiante de Historia. Dormía en el sofá del salón, rodeado de botellines de Mahou. Las fiestas en el piso eran continuas... Quizás eso le distraería un poco. Jamal se había ido al piso de un compañero del equipo de baloncesto y a veces rondaba el piso de la calle Rojas de Cádiz en busca de algun sospechoso. De aquel trágico descubrimiento sólo le quedaba la hoja de papel con su dirección, que ahora examinaba en la mesa del salón, con una Judas y unas patatas para matar el hambre. Eran las 3 de la mañana y como todos los días anteriores, era incapaz de dormir. Entonces vió algo... La luz del flexo que atravesaba el papel dejaba ver una transparencia, una marca en el papel que antes no había observado. Era un extraño símbolo: un rombo con los lados curvos, con dos líneas con forma de S cruzadas en su interior...
Se quedo pensativo... ¿Qué podía ser eso? Era la primera vez que veía algo semejante. Oyó pasos a su espalda. Era Sara, con el pelo revuelto, y con un pijama corto que dejaba entrever su figura.
- Joder, que buena está esta chica... -Pensó - No todo va a ser tan malo...
- Hola. ¿Como es que sigues despierto?
- Hola. Ya sabes que desde que me refugié aquí apenas puedo dormir.
-¿Puedo sentarme un rato? Tampoco podía dormir. ¿Vemos una peli?
- Co... Como... qui... quieras.
- ¿Me dejas ver el papel ese?
Cuando Sara vió el papel al trasluz se quedo parada, pensativa y bastante sorprendida.
-¿Qué te pasa?
- Conozco este símbolo...
- ¿En serio?
- Sí, un profesor de la facultad me habló de él. Se supone que es el símbolo de una especie de organización, de secta, que adoran a unos seres arcanos, mitológicos, que llegaron a la tierra antes de la aparición del hombre. Se dice que estos seres ahora duermen en un letargo enterno en algunos puntos del planeta... Por supuesto, yo no creo en esas tonterías, aunque tengo que reconocer que me fascinan. Si quieres podemos ir a ver a mi profesor mañana, te podría contar algo más..
Se quedó de piedra. No era probable que una secta que adora a seres extraterrestres andase detrás de él, pero que Sara conociese aquel símbolo era una extraña noticia, aunque no sabía con certeza si buena o si mala...
- ¿Hablas en serio?
- Sí
- ¿Y te cuentan eso en las clases de historia?
- Por supuesto que no
- ¿Y tus profesores te cuentan esas historias entre clase y clase?
- Bueno... no exactamente entre clase y clase...
- ¿Eh?
- ... me acosté con él...
Se hizo el silencio, un silencio de los que recuerdan a los arbustos rodantes de las películas del oeste...
- Bien, iremos a ver a tu profesor mañana. Muchas gracias Sara...
---------------------------------------------------------------------------
Como véis me he dado prisa en escribir el tercer capítulo, que la gente ya lo estaba pidiendo... Espero que os esté gustando la historia, me gusta sacar a la luz mi vena de escritor (aunque no sé si con muy buen resultado... jeje). Gracias a los que la estáis siguiendo, en especial a Lucas, Pablo y a la gente de TID: Rakel, Sebas, José, Kike, Ernest, Rum, Ali, Albert, David... ¿no me dejo a nadie, no?, que sois los que me animais a seguir escribiendo esto. Saludos!!!

31 enero, 2006

Una sombra bajo la lluvia - II

No recordaba cuanto tiempo estuvo petrificado, aturdido por la situación... Tenía que llamar a la policía. Busco el móvil en su bolsillo, no lo llevaba. No había ninguna cabina cerca. ¿Habrían entrado en su casa? No le quedaba otra opción que averiguarlo, buscar ayuda por la calle podía ser muy peligroso, quizás el asesino aún andaba por allí. Dejando el cuerpo inmovil como lo había encontrado, se acercó al portal, y con la mano temblando abrió la puerta y empezó a subir las escaleras. Llegó al tercer piso y se asomo con sigilo para ver la puerta de su apartamento: nada, estaba cerrada y sin ningún signo de violencia. Estaba más asustado que nunca, más que en su primer vuelo en avión, cuando tenía 12 años y le aterraba la idea de volar... Pero se decidió a abrir la puerta, con cuidado, esperando cualquier cosa. Las luces estaban apagadas. A tientas se deslizó hasta la cocina. Allí buscó un cuchillo jamonero, regalo de una buena amiga por su último cumpleaños. Cuchillo en mano empezó a recorrer la casa. Jamal no estaba allí, si es que no estaba muerto... Pero no, allí no había nadie en absoluto. Ningún rastro de nada. Todos sus cosas estaban como las había dejado. Todo empezaba a ser bastante extraño.

Entonces oyó un ruido. Aguzó el oído: pasos que se acercaban por la escalera. Su corazón latía con fuerza y luchó por intentar dominar sus nervios. Se escondió tras la puerta de la cocina, el cuchillo preparado para atacar, dominado por una mano temblorosa. Alguién metió una llave en la puerta, la cerradura giró y unos pasos silenciosos se acercaron por el pasillo... Cuchillo en mano salió de su escondite, parando el golpe a tiempo... Delante de él no había otro que su compañero con una camiseta de Shaquille O'Neal, y empapado por la lluvia...

-¿Estás loco? - No había pensado que fuese Jamal quién entrase sigilosamente a casa...-
-¿Por qué has entrado así?
- No quería despertarte, sé que tienes un sueño ligero. Y ahora dime ¿que coño te pasa, hermano?
- ¿No has visto a ese hombre en la calle?- Aún temblaba, el corazón a punto de estallar.
- ¿De que coño hablas?

Corrió hacia la ventana, arrastrando a Jamal.

-Mira, tío, ahí hay un...

Pero no, allí no había nada, cualquier rastro de aquel hombre había desaparecido.

27 enero, 2006

Un dilema

Me estoy acordando ahora de una conversación que escuché el año pasado en el tren de cercanías. Una chica universitaria le planteaba a su amiga el siguiente dilema:
"Quiero guardar un montón de fotos que tengo en mi ordenador, y no sé si me entrarán más en un CD o en mi pen drive de 258Mbytes..."
La otra chica, con mucha naturalidad, pues parecía que sabía bastante del asunto, contestó algo como lo siguiente:
"Te van a caber muchas más en tu pen drive, que es de 258 Megas, porque en un CD sólo te cabrán 20 o 30 fotos"
...en este momento yo ya estaba empezando a sonreír... y la chica continúa su explicación
"como el CD tiene unos 3 Megas de capacidad... para eso usa un disquete, que caben 3.5 megas"
...¿? en un disquete de 3 1/2, caben 3.5 Megas... lógico...
"así que utiliza el pen drive."
Increíble. Lo que más me sorprendió fue la naturalidad con la que hablaba la chica...

26 enero, 2006

Próximo reto: Conocer mundo


Estoy aquí sentado delante de mi PC, sin mucho que hacer, así que me he detenido a observar las postales que tengo pegadas en mi sitio de trabajo: München, Roma, Praha, Lisboa, Tunisia, London, Genova, Grenoble, Bruxelles, Vinuesa, Cangas de Onís... No he estado en todos esos sitios (aunque sí en algunos) y a veces me parece que a mis .....21.... años ya debería haber recorrido más mundo. Yo sueño con ver China, Australia, Nueva Zelanda, Chile, Alaska, Canada, Kenya, Rusia... tantos sitios que descubrir que parece que la vida es tan corta... Así que tengo que empezar desde ya a conocer Europa, y creo que tras haber estado en Francia, Portugal, Suiza y Alemania (aunque menos tiempo del que me gustaría, nunca he estado más de una semana fuera...) lo siguiente va a ser conocer el Reino Unido. Así que si alguien se apunta!!! bueno, estoy abierto a ofertas, jeje, si alguien dice de irse a Noruega, pues me voy a Noruega, o a Grecia... a donde sea. Además habrá que practicar algo de inglés, que todavía me cuesta lo suyo...

El hombre se engrandece cuando visita otros lugares, cuando conoce, cuando convive con gente de otros países o culturas... el hombre no se hace así mismo hasta que no está lejos de casa. Y cada vez estoy más decidido a dejar de ser un niño...

19 enero, 2006

Una sombra bajo la lluvia

LLovía, llovía fuerte, apenas se veía lo que había a unos metros del taxi. Cerró los ojos. Había sido una buena noche: unas cervezas en una taberna irlandesa, un par de buenos amigos, alguna mirada con una morena atractiva, y muchas historias que contar. Era sábado, así que al día siguiente tendría un día relajado. Pensaba levantarse tarde, y tirarse en el sofá mientras terminaba de leer un libro sobre la batalla de Trafalgar, y escuchaba a Miles Davis por los altavoces de su habitación. Quizás pediría comida asiática, o una pizza. ¿Estará Jamal ya en casa? Jamal era su compañero de piso, un negro fuerte, no demasiado alto, siempre con ropas anchas, de esos que parece que llevan el rap en el cuerpo. Era un buen tipo. Ya no tenía padres, murieron al poco de venir a España, y pasaba su vida entre sus estudios de Fisioterapia y las canchas de baloncesto...

Se estaba quedando dormido, sumido en sus pensamientos, cuando la voz ronca del taxista le aviso de que había llegado. Cuando bajo del taxi la lluvia ya le empezaba a calar los huesos, así que avanzo con paso rápido por la estrecha calle peatonal que le llevaba a casa. Fue entonces cuando vió algo, un bulto grande a poco metros. Tuvo un escalofrío, un mal presentimiento. Se acercó lo suficiente para darse cuenta de que era un cuerpo inerte, un hombre inmóvil tirado en el suelo, y que la sangre se mezclaba con el agua de la lluvia en un inmenso charco. Le observó horrorizado, tenía unos 40 años, y su cuerpo lo cubría una gabardina negra, agujereada por balas o lo que diablos le hubiese matado. Se agachó y buscó entre sus ropas su documento de identidad, o algo que le dijese quién era ese hombre. Sólo encontró un papel, doblado y manchado por la sangre. Lo abrió lentamente. Con una caligrafía casi perfecta el papel indicaba una dirección:

C/Rojas de Cádiz Nº 3, 3ºC

Quedó petrificado, su corazón detenido por un momento. Esa era su calle, su portal... y su piso.
...CONTINUARÁ... (Eso espero... jeje)

18 enero, 2006

Tiempos difíciles

Son tiempos difíciles para los derechos humanos... Ayer, murió ejecutado en California un reo de 76 años, ciego y enfermo. No consiguió la clemencia de Gobernator, ni la absolución del Tribunal Supremo. Estoy totalmente en contra de la pena de muerte, ya sea en la silla, con inyección, garrote vil... o como diablos se le ocurra a la mente humana, pero ejecutar a un hombre de casi 80... Clarence Ray Allen, que así se llamaba, era un asesino (parece que mandó matar a tres personas mientras estaba condenado por cadena perpetua). Desde luego, no era el tipo de persona ejemplar para la sociedad. Pero hubiese sido mejor dejarle morir en paz, fuera de los barrotes, intentando recuperar algo de su vida en sus últimos años...

Por otro lado, 18 personas murieron en Pakistán (mujeres y niños incluídos), por un ataque estadounidense que tenía como objetivo el número 2 de AlQaeda, Al Zawahiri. Sin comentarios...

Eso por no hablar de todas las atrocidades contra el ser humano, que se producen cada día a lo largo y ancho del planeta, sean noticias conocidas como éstas, o sean protagonizadas por gente anónima, victimas de una crueldad que parece no tener límites...

... tiempos dificiles para los derechos humanos

15 enero, 2006

"El Turco" les desea mucha suerte


Como estamos en fechas de examenes (yo este año me he librado de eso, jeje), quería desearos a todos mucha suerte (al menos a todos los que se pasen por este blog...). Así que suerte a la gente de Teleko (la técnica... jeje, no os nombro a todos que si no esto no se acaba), a la gente de TID, que para algo paso un güevo de tiempo con ellos (nos vemos en el café de las 11!) , a la gente de Guada (a Chris, Txop, Box, al Puto, José "Portnoy", Burgös...), a mi niña, y a todo el que tenga examenes! Luego siempre nos podemos hacer otro viaje de fin de carrera, no? que el del año pasado supo a poco!
Agrego una foto con nuestro famoso Twingo amarillo, para recordar viejos tiempos...
María Isabel ten cuidado, que en el amor hay pecado - Tema popular cubano

Rob


Es pura energía, es pura pasión combinada con una gran habilidad para tocar con los dedos (se dice de él que no es muy bueno con la púa...). Su nombre es Mr. Rob Trujillo. Y verle en directo es una maravilla. Sobre todo si es cuando acompaña a los más grandes, claro (METALLICA!). Cuando tuve la suerte de verles (fecha clave en mi calendario personal: 19 de Junio de 2004, en Zaragoza), Rob se marcó un increíble solo tribal que dejó bocabierto a más de uno (a mi desde luego). Es que este tío tiene una fuerza en el escenario que desborda... y además dicen de él que es un buen tipo. Fichó por Metallica tras la grabación de St.Anger. Como muchos sabréis antes golpeaba las cuerdas de su bajo con Suicidal Tendencies y con Ozzy Osbourne. A mi la verdad es que es un tipo al que me gustaría conocer (y ya de paso que me diese unas clases de mi querido instrumento...).
Each moment here I die a little more, then the Unnamed Feeling, it comes alive... - Metallica

05 enero, 2006

No queda sino batirse


Quizás soy un poco raro... pero la película que llevo más tiempo deseando que se estrene es la producción española El Capitán Alatriste. Hace tiempo que ando enamorado de los libros de Pérez-Reverte de la serie Las Aventuras del Capitán Alatriste, donde un espadachín (él no era un hombre piadoso, pero sí era un hombre valiente...) llamado Diego Alatriste vive, o sobrevive, en Madrid, en el decadente Siglo XVII, junto con personajes tan conocidos como Francisco de Quevedo... en tiempos del reinado de Felipe IV. A veces pienso que yo también deseo a Angélica de Alquezar (como el "escudero" del capitán, Iñigo) o que me enfrento en duelo, con toledana y vizcaiana, con el sinistero Gualterio Malatesta.
La película tiene un protagonista de lujo: Viggo Mortensen, y un reparto lleno de actores españoles destacados (algunos no me convencen, como Juan Echanove como Quevedo, pero que se le va a hacer...) Parece que la película va a ser una mezcla de los 5 libros publicados hasta ahora. Siempre hay dudas cuando una novela se adapta al cine, pero yo desde luego no pienso perdérmela. Para más información podéis visitar: www.capitanalatriste.com.
...y eres así a las espada parecida, que mata más desnuda que vestida...

28 diciembre, 2005

Sobre ministros y políticos...

No me gusta hablar de política, pero es que hay cosas que no pueden quedarse sin decir... En una conversación con mis hermanos descubrí (porque ellos lo sabían) que el ministro de industria del actual gobierno ni siquiera ha estudiado bachillerato!!! vamos, que dejó de estudiar en 8º de EGB. ¿Cómo es posible que la persona encargada de gestionar toda la industria y la tecnología del país no tenga casi ni los estudios básicos? Y como él otros muchos ministros o cargos importantes del PSOE o del PP (por no hablar del resto de partidos), apenas tienen estudios. ¿Alguién me puede decir cómo ha llegado esa gente hasta ahí?. Así nos va, sea quién sea quien esté en el poder...
SAD BUT TRUE....

09 diciembre, 2005

Comentarios, por favor

No sé si alguien lee esto, intentaré actualizarlo con más frecuencia, pero se agradecería algún comentario... Antes había que darse de alta en Blogger para hacer comentarios, ya he quitado esa opción, que no sabía que tenía puesta. Así que os animo a escribirme alguna cosilla...

Saludos a todos