03 febrero, 2007

What have you done?

Ayer, casi por casualidad, escuché un tema que va camino de incluirse en mis clásicos particulares. El nuevo disco de los holandeses Within Temptation está al caer, y ya tiene una joya en forma de vídeo en http://www.myspace.com/withintemptation. Y lo mejor, que dentro de menos de dos meses estarán de nuevo en La Riviera, como hace año y medio, para una descarga del mejor rock gótico del planeta. ¡¡¡¡¡Que alguien me acompañe, por favor!!!!!!

20 enero, 2007

No sé si por tener un buen catarro, porque algo me remueve la conciencia o por otras razones con las que no llego a atinar, anoche debía estar muy cansado. A eso de las 7 decidí tumbarme un rato en la cama, después de una sesión de Bevilaqcua y Chamorro, para descansar una horita, antes de quedar para rockear con los Hi-Clay. Totalmente desconcertado, escuché la voz de mi madre diciéndome que si me ponía un vaso de leche. Ante mi sorpresa, me confesó que eran más de las 12 y media de la noche. Confieso que antes no me había notado tan cansado... Me leventé, y me hice un perrito para matar el hambre. Comprobé que 5 horas de siesta no habían sido suficientes, y me volví a dormir.
Dormí inquieto -soñando con pruebas subjetivas y las spice girls - y, como es normal, me levanté temprano. Y jodido. Desayuné un poco y me volví a enfrascar en las últimas 50 páginas de La Reina sin Espejo. Llamé entre medias a una joyería, en la que tienen secuestrado uno de mis más preciados objetos: un reloj de bolsillo que me regalaron mis hermanos y que es, simplemente, la mayor obra de arte - que no sea de carne y hueso - que ha pasado por mi manos. Ya lo habían curado, pero decidí, sobre todo por vaguería, no ir a recogerlo hasta el lunes. Así, terminé descubriendo al asesino de Neus Barrutell, y, con un increible mono de escribir, terminé el capítulo de mi historia que aparece publicado debajo de estas líneas.
Entonces fui a la cocina, y descubrí, en el lateral de mi frigorífico, una Budejovicky Budvar. No me pude resistir a la tentación, pues era la mejor compañera para empezar a ser un corsario de levante. Y, ¡pardiez!, en ello ando.

13 enero, 2007

El laberinto de las entrañas de la Tierra - IX

Sentada en el ya viejo Ford Fiesta de su madre, Isabel daba buena cuenta de un bocadillo de chorizo picante y de una lata abollada de cerveza sin alcohol. El área de descanso estaba prácticamente vacía, salvo por un coche negro aparcado lejos del de la chica, en el que se podía intuir, por sus sombras, cómo dos personas se daban al mejor de los placeres. El cielo estaba despejado, y las primeras luces de alba se dejaban ver rodeando los molinos de viento modernos destinados a derrocar a la energía nuclear, y a acabar con los paisajes de media Europa. Mientras tanto, los pensamientos de Isabel se debatían entre una mezcla de sueño, incertidumbre y un agudo dolor en la conciencia. Sueño, por haberse despertado poco más tarde de las 3 de la mañana. Incertidumbre, por no saber con exactitud si encontraría algo en el lugar al que se dirigía, si toda esa locura valdría para algo. Y dolor, por haber dejado tirada a su madre, tan sólo con una nota en el salón como aviso, y por haber dejado tirado el trabajo, sólo por un presentimiento, sólo por descubrir en que lugar y en que momento su pasado se cruzó con el de un noble francés, y una bella mujer y un sabio nórdicos de la Antigüedad.
Se encontraba en algún lugar de la N-II, en la provincia de Zaragoza, y se dirigía a un pequeño pueblo del norte de Francia. Y todo por una dichosa anotación en su dichoso libro. No terminaba de encontrar la razón por la que se preocupaba más de la vida de un antepasado del siglo XVII, que por la suya propia, que ya de por sí estaba bastante cargada de problemas. A veces se criticaba a sí misma por no ser lo suficientemente valiente para afrontar el futuro. Quizás para abordar su viaje con más serenidad y claridad, se quedó parada más del tiempo que había previsto. Apuró su cerveza y encendió el viejo cassette del coche. Allí estaban los Scorpions y, como no podía ser de otra forma, una de las mejores baladas de la historia del rock. Isabel abrió su bolsa de viaje, en la que apenas llevaba un par de pantalones, dos camisetas y ropa interior, aun sin saber cuanto tiempo tardaría en volver, y cogió con cuidado el libro, como si fuese un recién nacido, una flor en peligro de extención o la primer guitarra de Jimi Hendrix. Pasó las páginas una a una, sin detenerse en nada en concreto, pero acariciando cada palabra y cada anotación como si de eso dependiese su vida. Así llego a la página 52, donde, casi borrado por el paso del tiempo, aparecía incompleto el nombre de un pueblo galo.
- Still loving you... -tarareaba mientras cerraba el libro, lo volvía a dejar con cuidado sobre su ropa, y quitaba el freno de mano.
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Apenas pudo recuperarse del estupor, el inspector salió disparado detrás del coche negro en el que su hija viajaba con una elegante rubia, de la que no tenía buenas referencias. Desde luego, aquella mujer con aires de modelo no corroboraba aquel dicho machista sobre las mujeres y el volante. La precisión de sus movimientos, y la habilidad para no morir estrellada al saltarse varios semáforos en rojo a más de 70 km por hora, delataban que no era una conductora primeriza. No cabía ninguna duda de que la mujer se había dado cuenta de la presencia del inspector. Y Jean se maldecía a sí mismo por no haber sido más discreto. Una persecución en mitad de París, con su hija en el interior del coche de los malos, no era lo que precisamente se conocía como una buena acción policial. Tenía que despejar la mente, pero tenía que estar concentrado en no perder aquel Alfa Romeo, que con la lluvia cada vez más intensa que caía, no era tarea fácil. Podía haber llamado a sus compañeros, pero no lo hizo. Quizás por la intensidad de la situación, o porque era algo que entraba en el terreno personal, o porque, en las películas de polis, ni Will Smith, ni Denzel Washington, ni siquiera Morgan Freeman, piden ayuda en una persecución de caracter personal. Lo que le extrañaba es que ningún coche patrulla hubiese sido alertado de tal alteración del orden público, lo que le llevo a pensar en la profunda reforma que requería el cuerpo parisino. Se deshizo de tan poco provechosos pensamientos, cuando ya estaba atravesando los extraradios de la ciudad, y entraban en una carrera regional de doble sentido.
Jean pisó un poco el freno, para no matarse -habían pasado muchos años desde su último curso de conducción evasiva - y para seguir a su hija y acompañante desde una distancia más prudencial, haciendo que la rubia se sintiera un poco más cómoda y, por tanto, disminuyendo la posibilidad de que ella y Claudia se estamparan contra un árbol en cualquier curva.
Con las revoluciones de su coche un poco más contenidas, Jean se puso a pensar en la situación. ¿En qué coño estaría pensando la secuestradora, o sus cabecillas, o quién fuese, para secuestrar a la hija del poli que investiga el caso? Por otro lado, no parecía que se la hubieran llevado a la fuerza, aunque lo mismo parecía en otros casos, como en el del griego Vasili, o el de la gimnasta que atormentaba sus pensamientos desde hace días, y de la que, como siempre desde que el expediente de su desaparición había aparecido en su mesa, llevaba un foto en el bolsillo de su chaqueta. También llevaba una foto de sus dos hijos, Jacques, el pequeño, y Claudia, con una sonrisa todavía inocente y perfecta, pero que empezaba a delatar que ya no era una niña. Jean sabía lo rebelde que era su hija, y los problemas que habían tenido en casa por sus salidas, sus ausencias del colegio y su total pérdida de la inocencia, por otro lado, normal para una chica de su edad, pero sabía que era una chica lista, y que, a pesar de todo, se cuidaba de no meterse en algunos lugares difíciles de la vida. Por eso no entendía qué le había llevado a meterse en un coche con una mujer desconocida, en la misma puerta de su casa.
Jean seguía de lejos al coche negro, casi invisible ya, debido a la lluvia que no cesaba. Sonó el móvil, que descansaba en el asiento del copiloto. La melodía de Heartbreak Hotel le indicaba que era su esposa quién llamaba en tan inoportuno momento. Era a la única persona a la que tenía asociada una melodía distinta. Y no sabía muy bien si por amor, o para saber que era una llamada que no podía rechazar, o le caía una buena bronca... Años atrás se podía haber considerado un tipo duro, pero ahora se consideraba más bien un vasallo más del enorme reino de los llamados calzonazos.
- Joder, me vas a matar, si es que no me cuesta el divorcio... - y, cogiendo el móvil con cuidado para no salirse de la carretera, apretó el botón rojo rechazando la llamada.
Diez minutos después estaba metido en una tortuosa carretera mal asfaltada. Lo que más le preocupaba era que no tenía muy claro que camino había seguido. Y por otro lado, parecía que a la dulce rubia del Alfa Romeo no le preocupaba lo más mínimo que le siguiera, porque no había acelerado más en ningún momento, y su coche se seguía intuyendo entre la lluvia. Jean se sentía estúpido por no haber tomado más precauciones, o no haber estado más atento a la situación. Quizás por ello, cogió el móvil, dispuesto a llamar a la comisaría central de París. Justo cuando volvió a levantar la vista, la figura de un árbol enorme apareció a pocos centímetros de la luna de su coche. Y, creyendo intuir un relámpago a lo lejos, y sin los suficientes reflejos para hacer nada, oyó el estruendo de su coche estrellándose contra el árbol. Y después, todo se volvió negro.
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Hay veces que uno no encuentra la inspiración, otras, que la encuentra, pero no tiene ganas de escribir y otras, como hoy, que no la encuentra demasiado pero necesita coger la pluma y el tintero, o el teclado del ordenador... Siento el retraso...

Entre gigantes


Sólo espero que digan que crucé ríos, bosques, valles y mares. Qué subí montañas, y escuché la música de los astros. Que robé el espíritu del viejo lobo que no se cansó de cazar. Sólo espero que digan que estuve loco. Nada más. Con eso me vale. Cuando algún día me vaya de este mundo, quemen mi cuerpo, junto con una moneda para Caronte, y arrojen las cenizas al más profundo de los océanos. "Y si alguna vez cantan mi historia, cuenten que caminé entre gigantes".

Foto realizada por rkp

01 enero, 2007

11193

Ya puedo decir que sufro más cuando no salgo a correr... Ese numerito de arriba es mi puesto en la San Silvestre Vallecana 2006, que para ser la primera vez no está mal. Mi tiempo: 1 hora y 18 segundos. A 6 minutos el kilómetro, que no es ir demasiado rápido, pero adelantar era realmente complicado, ante tal marea humana que hacía que se produjesen todo tipo de atascos. Kyk también estuvo allí, compartiendo la experiencia, y aunque no pudo conmigo xD, estuvo cerca (te he buscado en la clasificación...). Y David, Celia, Raúl, Eva, Dani (43' ufff...) y David también se ganaron la cena, con una de las mejores formas de terminar el año... Sobre todo para Celia, que tuvo el honor de ser salvada cuando se tropezó con el carril bus, nada más y nada menos que por Spiderman...
Además, este año seguía siendo Promesa... que siempre está bien que te digan que eres todavía joven. Yo el año que viene repito ¿y tú?

29 diciembre, 2006

La Biblia del Polluguismo

"Al principio todo era perfecto y chupiflower. Las conexiones de Adsl de tropezientos megas crecían en la tierra como las patatas, y nadie compraba ordenadores, porque salían de los árboles. No existía Dios (si, si, el de mecawen!!! ), si no una webmaster cañón y bisexual a la que llamaban "La Jefa" . La gente nacía ya crecida, buenorra, inteligentes, simpáticos y con ropa , la cual incluía un móvil de última generación, una videocámara digital que era la repanocha y un mp3 molón.También sabían hablar y manejar todo aparato existente, por supuesto. La vida era feliz, ya que al crecer la comida cocinada en los matorrales y que la enfermedad se curaba siempre con una cosa que salía de las lechugas con vinagre, la gente no tenía que estudiar ni trabajar, a lo que se añade que el teletransporte..."
Así empieza A modo de movida, la biblia del polluguismo, creada nada más y nada menos por uno de los funkies-vampiros más ancestrales que exixten. Como bien lo define él en unos de sus auto-comentarios: "mezcla entre surrealismo, humor absurdo y cierta crítica velada". Yo no os voy a explicar más, simplemente me encanta. Si queréis salir de vuestro mundo y haceros por fin harina, pinchad aquí, y no os arrepentiréis.

02 diciembre, 2006

Dame tu ropa, tus botas y tu motocicleta

Ójala fuese lo suficientemente duro para decir esa frase. O para ser el gobernador de California. Y calzarme mis botas de cuero, abrocharme mi chupa de aviador y montarme en una buena Harley con unos buenos tubarros. O mejor, en una moto-triciclo con tubos de escape a modo de chimeneas de camión. Aparcar en la puerta del bar y acercarme a la barra a pedir una buena jarra de cerveza muy fría, mientras suena Fight Fire With Fire. Tener un Rickenbacker como el de Lemmy - apunto estuve de comprarme uno una vez, aunque no como el suyo, claro... - en la parte de atrás de mi pick-up, justo al lado de mi gorro de cowboy.
Aunque sea por muy pocas cosas, a veces me gustaría haber nacido en los states... Por lo menos, ya tengo el gorro y espero tener pronto la chupa. Lo de la moto, debería sacarme antes el carnet, no lo tengo muy claro... pero el pick-up y el Rickenbacker llegarán algún día, eso seguro. Si no, siempre puedo llegar al Boss a caballo, después de haber retado a los Saxon (o a sus equivalentes alcarreños).
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Other bands play, Manowar kills!!! - Manowar

22 noviembre, 2006

Caminando hacia la niebla

Hoy es de esos escasos días en los que, cuando llego a casa, no tengo nada que hacer. Lo primero que he hecho ha sido pasarme por la tienda del Chanquete, a probar un cajón flamenco y a preguntar por el precio de un Ampeg (si por mi fuera, me compraría toda la tienda...). Después, un rato de messenger y a cenar. Aprovechando que no estaban mis hermanos, y que por tanto no había CSI obligado (ya sea Las Vegas, Miami, Nueva York, Calcuta o Paramaribo...) he decidido poner el canal Viajar. Me gustan sus reportajes, aunque parezca mentira. Suelen estar bien hechos, y es raro que te encuentres con uno muy aburrido. El de hoy: "El viajero profesional: Yemen". Yemen es uno de esos países que uno no situaría del todo bien en el mapa, aunque se sepa más o menos por donde anda. A mi me me gusta mucho la arquitectura, la música y demás del mundo árabe (aunque haya tantas cosas que no me gusten del mismo mundo...). Pero también me gusta la cultura asiática, o la prehispánica en Sudamérica, o casi cualquier otra...
Hace unos días, en una cena después de ver a Quique Gonzalez, Celia - mi mejor amiga, o mi otra mitad, casi desde que tenemos uso de razón, si es que alguna vez hemos tenido uso de ella - y yo, comentábamos que nos teníamos que comprometer a hacer al menos un viaje al año al extranjero. Que para eso somos gente de mundo... Y ójala no sea uno, sino unos cuantos. Para mí es uno de los objetivos de la vida, conocer mundo. Como os decía en mi post anterior, simplemente para sentirse libre. Para escapar de la gran ciudad, y para desnudarse un poco (literal y metafóricamente...). Ponerse la mochila y caminar. Y cuando no haya tiempo para irse a Yemen o Surinam, conocer nuestra Península, que también tiene su encanto. Y tomarse una cerveza, un vino o un té, a la salud de todos aquellos que se atrevieron a cruzar la puerta de su hogar, para regresar sólo de vez en cuando, por Navidad, o porque siempre se echa de menos. Joder, que difícil es a veces dejar todo, calzarse las botas, coger dos mudas y la mochila, y caminar hacia la niebla. Pero lo bueno es que siempre merece la pena...
... yo de momento estoy planeando un viaje e Berlín, y otro a Lovaina... Cualquiera de vosotros que tenga un destino, y unas buenas botas, que me lo vaya diciendo...
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Hoy me voy a Machu-Pichu, a ver si cazo un bichu, hoy me voy a Machu-Pichu, a comerme un San Jacobo - Los Berzas, en homenaje a mis bros, mayor, mediano, y menos mediano

19 noviembre, 2006

Como las águilas

A veces me gustaría poder volar, como las águilas, sin sentir el vértigo al acercarse a un acantilado, sin miedo a caer. Poder surcar el cielo, rozar las nubes, y ver el suelo desde otra perspectiva. Ver la tierra en toda su extensión, y sentir la lluvia en la cara mientras expando mis alas en busca de un lugar que descubrir. A veces quisiera ser pez, y nadar en un mar infinito, llegando hasta donde un hombre nunca podrá llegar. Sentir la calma de una oscuridad absoluta, o la belleza del más colorido de los arrecifes de coral. Y también quisiera ser un lobo, pero en otro tiempo, en otro lugar. Quisiera ser un lobo en una tierra sin hombres, para poder correr a mis anchas, poder jugar con la manada, o cazar a mi presa. Y no tener que pensar en nada. O quizás lo que quiero es ser un hombre en una tierra sin hombres. Un Tarzán o un Mowglie moderno. Poder recorrer bosques, descender ríos y subir montañas. Y allí, en la cumbre de algún pico, poder desnudarme en cuerpo y alma y gritar. Simplemente gritar a las montañas y a los campos que se abren bajo las rocas. A veces es difícil sentirse libre. No hay libertad en los vagones del metro, a menos que te abstraigas lo suficiente, ni en un edificio de cristales y cemento. Quizás en un gran parque o en un museo después de la hora de cierre. Quizás en la gran ciudad hay sitios donde sentirse libre. Para poder sentirse un Tarzán en una jungla de asfalto. Pero yo prefiero escaparme, desplegar mis alas e intentar aprender a volar. Y encontrarme con otro lobo solitario que también quiera escapar, por un momento, del mundanal ruido. Unirse al grupo de los locos cuya mayor ilusión y esperanza es ascender desnudos a la más inaccesible de las montañas. Y allí, tan sólo mirar hacia abajo, mientras la lluvia empapa sus cabellos. Y gritar. O hacer el amor. O simplemente soñar. ¿Quién quiere extender sus alas y volar conmigo? Empieza a ser el momento de que nos sintamos verdaderamente libres... como las águilas.
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Someday girl I don't know when, we're gonna get to that place where we really want to go and we'll walk in the sun. But till then tramps like us, baby we were born to run. - Bruce Springsteen

08 noviembre, 2006

La agrupación convierte la incertidumbre en un riesgo mesurable

Ahí queda eso.

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Lo que se aprende jugando a ser He-Man. Kyk rules!

04 noviembre, 2006

Lucrezia

Hace un par de meses me pasaron un excel de esos en los que tienes que adivinar qué son ciertos dibujos o fotografías. Este era de personajes históricos anteriores al siglo XX. Todavía me faltan bastantes por identificar (hay algunos que son realmente difíciles, e ¡ncluso el especialista kyk no lo ha conseguido...). Y ayer, casi por casualidad, resolví uno de los que me faltaba. Además, era uno de los que más me intrigaba y me gustaba. La imagen se atribuye nada menos que a Lucrezia Borgia, hija bastarda del Papa Alejandro VI, y conocida por su amor por el arte y por el gran número de leyendas sobre su persona.
Como podéis suponer, aprovechando el día de lluvia de ayer, estuve en el cine viendo la película sobre la familia valenciana "Los Borgia" y hoy me puesto a investigar sobre el tema, afianzando un poco más mi gusto (y desconocimiento) por la historia. La peli, bueno, con un argumento que da para mucho se queda un poco pobre. No me ha convencido del todo la ambientación, fotografía y demás... y la verdad es que se hace un poco larga (dos horas y media). En cualquier caso, si no tenéis mucho que hacer, tampoco está de más que os paséis a verla, si os gusta el género, claro. Llena de intrigas del comienzo del Renacimiento, con algo de contenido sexual (Sancha de Aragón aparece más desnuda que vestida...) y una historia que engancha, pero menos de lo que debería.

29 octubre, 2006

Fuckin' Farewell

Esto empieza a ser preocupante... el número de personas en el café de las 9 (y el de las 11, y el de las 14, y el opcional de las 17...) va menguando. Hace no mucho se fue nuestro barman personal, el Sr. Morgan, y ya se le echa de menos (tanto como a Rakel y Ali, nuestras más apuestas compañeras). Ahora se va (y espero que momentaneamente...) toda una institución. Siempre que necesitas utilizar alguna aplicación, tecnología, etc, que nadie conoce, ¡allí esta él! y por supuesto, está en los cafés (menos el de las 9, que es madrugar demasiado xD) y en su blog, que ya es una referencia en la materia. Se crió en un lugar lleno de Cosladeros, y eso no es fácil...
Coño, Holbeist, te vamos a echar de menos, así que ya te puedes ir apresurando en volver. Encima, cuando abandonemos el edificio, perderemos también a nuestro héroe, el Señor de las Excavadoras. Esto no puede seguir así...

Water can flow, or it can crash

A veces lo que lo que más me gusta de la televisión, es la publicidad. La parrilla está llena de auténtica basura, y es en el momento en el que se debería hacer zapping cuando surgen las mayores obras de arte en la pequeña pantalla.
Uno de mis anuncios favoritos fue aquel de Nike en el que Cantona remataba con un Au Revoir un pase de ¿Ronaldo?. Me acuerdo que mi hermano y yo lo grabamos en VHS... Pero últimamente han salido varios anuncios que pueden superarlo. El mejor, el del BMW X3 (bonito coche), "anunciado" por el señor Bruce Lee. Hay gente que se queja de que la leyenda sirva para vender un coche, puede que lleven razón, la verdad. Pero el anuncio me encanta!
Y me ha hecho recordar el juego al que más cariño tengo, el Bruce Lee en mi CPC de pantalla monocroma. Ese, el Livingstone Supongo, el Emilio Butragueño, el Shinobi y el Dustin, entre otros, marcaron mi infancia, y no hay cosa que más me guste recordar. Creo que dejé mi aficción a los videojuegos cuando pasaron a color, :-) y eso que soy joven!
"Be water, my friend"

28 octubre, 2006

Wish I Had An Angel

Desde haces unos años tengo una especial veneración por los grupos de rock y metal (ya sea gótico, clásico o incluso death...) con voz femenina. Cristina Scabbia, Sharon Den Adel o Amy Lee (Lacuna Coil, Within Temptation y Evanescense, respectivamente) han llenado desde hace un par de años el vacío decibélico de mi habitación. Lo tienen todo, presencia, feeling y una buena voz. Pero no se puede comparar con la que ha sido, para mí, la verdadera diva del heavy metal (hasta que se dedicó a cantar villancicos..).
Hace unos años llegó a mis manos, casi por confusión, un CD que, por toda carátula, tenía un Oceanborn escrito a boli. Lo puse en la minicadena de mi habitación y al instante me di cuenta de que me había enamorado de una voz. Stargazers daba comienzo a una obra de arte, que ya había sido superada por el mejor disco de Ópera Metal (o como se quiera llamar) de la historia: Wishmaster. Tardé un tiempo en saber a quien correspondía aquella voz operística, cuando vi una pequeña foto de la gira del Wishmaster en la Kerrang!. Poco después, en el primer DVD de la banda, From Wishes To Eternity, ví en acción a aquella chica (o mujer) finesa, misteriosa, elegante y enérgica al mismo tiempo. Después tuve la oportunidad de verlos tres veces, en el primer Metal Mania, en la Cubierta de Leganés y en el Festimad 2005. Y las tres actuaciones, impecables.
Luego llegó lo que todos sabemos, su polémica expulsión de la banda justo después de grabar otro DVD en directo antológico: The End Of An Era. Y es justo lo que su nombre indica: el final de toda una era. La era de Tarja Tururen.
No creo que la vuelva a ver en otro escenario, pero ya tiene ocupado un puesto vitalicio en la pared de mi habitación.
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I wish I had an angel for one moment of love, I wish I had your angel tonight - Nightwish

21 octubre, 2006

El Laberinto del Bolchevique y la Flaqueza del Fauno

El orden de los factores no altera el producto, o eso nos decían en la escuela. Después de acabarme el tercer libro del sargento Bevilaqcua y la cabo Chamorro, La Niebla y la Doncella (que es para mí el mejor de la saga, a falta de leerme el cuarto, y eso ya es decir mucho, teniendo en cuenta lo que me gustaron los anteriores) andaba buscando otro libro para pasar mis pocos ratos de ocio (o de Cercanías). Y así, escondido en una estantería de la habitación del primogénito de la familia encontré una pequeña novela del mismo autor (Lorenzo Silva). De aquella novela yo sólo conocía el nombre, y más que nada por la película basada en ella, que si no recuerdo mal ganó algún Goya. Las 180 páginas de La Flaqueza del Bolchevique pasaron rápido por mis ojos (teniendo en cuenta que, aunque me gusta mucho leer, no soy de los que se leen los libros en una o dos tardes). No os voy a contar de que va, porque eso ya lo podéis descubrir vosotros. La mezcla de comedia irónica y cruda realidad se mezclan en un libro que no puede dejar indiferente al lector. (Y con esto se demuestra que no valgo para crítico literario...)
Quizás no hubiese mencionado este libro aquí si no fuese por el film (que queda mucho más cool que "película") que ví el jueves noche, cuando ya estaba terminando la citada novela. Por supuesto que ambas creaciones no tienen absolutamente nada que ver entre sí, pero supongo que todo esta relacionado, y ambas se juntaron en la misma tarde de mi vida. La proyección de El Laberinto del Fauno me sorprendió en una sala vacía. La película no es de las que gustan a todos. Para gustos, los colores, ya se sabe. Ambientada en la España de post Guerra Civil (1944), la película es una mezcla de fantasía y realidad realmente sobrecogedora. Dura por momentos y tierna en otros. Con una buena banda sonora (en mi modesta opinión) y con una protagonista (la niña Ofelia) que engancha al espectador a la primera. Supongo que debido a todos estos alicientes, a la mañana siguiente seguía teniendo vivos recuerdos de las imágenes en mi cabeza... Tengo que reconocer que hubo dos momentos en los que no pude mirar a la pantalla (aviso para mentes muy sensibles...), pero el esfuerzo merece la pena. La película no es perfecta, de todos modos, pero tampoco estoy aquí para sacar fallos. Críticas más amplias se han escrito por ahí...
En cualquier caso, tanto el libro como la película, altamente recomendables para cualquiera...

12 octubre, 2006

McCartney es el Rey

Después de mucho pensar y de diversas investigaciones, he llegado a una conclusión: Paul McCartney es en realidad El Rey. ¿Que qué rey? Pues el único, el inimitable y a la vez el más imitado: Mr. Elvis Presley.
Mi hipotésis se basa principalmente en dos tesis más que contrastadas: Paul McCartney está muerto y Elvis está vivo.
Tesis 1: Paul esta muerto. Sólo hay que ver la portada del Abbey Road. Hay que fijarse, entre otras cosas, en la matrícula del coche (28IF), en el cigarro en la mano derecha del supuesto Paul y en otras pistas incuestionables. Para descubrir todas ellas, aquí. Después de leerlo sabréis que Paul murió en 1966 en un accidente de tráfico, y fue supuestamente sustituido por un doble, llamado William Campbell.
Tesis 2: Elvis está vivo. Hay mucha gente que afirma haber visto al Rey en diversos sitios del mundo. Googleando podéis encontrar diversas historias al respecto. También lo dice Calamaro en "Elvis está vivo" y se pueden ver referencias en el film "El otro lado de la cama". Pero la clave para demostrar esta tesis 2 es la siguiente: Elvis es el Rey, el único, y por tanto no puede estar muerto.
Como todos sabemos, Elvis supuestamente murió en 1975 y la la muerte de McCartney data de 1966. ¿Qué pasó en esos años? Bueno, por un lado, en los "últimos años" de su vida, Elvis no apareció mucho por los escenarios, y apenas salía de su mansión. Podría estar preparando su transformación en el Beetle, si es que no actuaba ya como el bajista. Quizás el sustituto William Campbell realmente existió y no fue hasta 9 años después cuando pasó a ser Elvis quien ocupase su lugar. ¿Por qué lo hizo? Esta claro que El Rey no quería seguir siendo Pelvis. Por eso simuló su muerte. Pero quizás no quería continuar siendo una persona del montón, un ciudadano cualquiera. Lo mejor, abandonar los States y dirigirse a UK, suplantando a otra gran estrella de la música. Así, continuaba siendo un rock&roll star, pero conseguía su deseado cambio de vida.
Por supuesto, esto es sólo una hipotésis, pero ¿por qué no?. ¿Alguien me ayuda en mi investigación?.
En el próximo capítulo, descubriremos que Michael Jackson es un extraterrestre, como ya apuntaba Will Smith en MIB.

Por intentarlo, que no quede

Una de las mejores historias para escuchar, contada por uno de los mejores bloggeros para leer... Lo mejor, que es real. Para leerla, aquí.

07 octubre, 2006

Evolución

Hay algo en la música que generalmente suele estar mal visto, y que a mi me parece una de las cosas más importantes en este negocio. La evolución. Toda la crítica especializada abucheó el Load de Metallica, cuando es un disco enorme (y con uno de los mejores sonidos que he visto nunca). Todo el mundo se quejó de que Avalanch abandonaran el power metal, para volverse más "comerciales". Algo parecido pasó con Train Of Thought de los genios Deam Theater, por tratarse de un disco demasiado duro. Y sin embargo a todo el mundo le parece normal que grupos como AC/DC lleven toda la vida tocando los tres mismos acordes (sin desmerecer a la gran banda australiana). Por eso, esta tarde viendo SOL música me llevado una grata sorpresa: el nuevo disco de Dover. Estareis diciendo ¿este tío se ha vuelto loco?. Bueno, el sonido garajero y grunge de los Dover siempre me había parecido molón. Tocaban mal, y cantaban mal. Y molaba. No ha sido precisamente mi grupo predilecto. Pero merecían mi admiración por llegar tan alto con tan poco. Con este nuevo disco se han lanzado a la electrónica. Y han ganado puntos en mi ranking personal. No por lo de la electrónica en sí, que es un estilo que no es santo de mi devoción (a menos que Holbeist consiga convencerme de lo contrario). Si no por haber hecho una evolución tan perfecta. Han cambiado de estilo, se la han jugado, y han conseguido unos temas que molan. El single es atractivo, muy fresco. Les criticarán, para bien y sobre todo para mal. Les llamarán vendidos. Bueno, si lo son tampoco pasa nada, de algo tendrán que ganarse el pan. Yo seguiré siendo partidario de la evolución, o del diseño inteligente...

El laberinto de las entrañas de la Tierra - VIII

Las investigaciones del inspector de policía Jean Gonzalez no habían avanzado demasiado. Había vuelto a quedar para hablar con la rumana Nadia, con Laura Ferrán, la amiga de la desaparecida profesora de gimnasa, y con otros amigos de los cinco desaparecidos. Pero sin sacar mucho más en claro. Todos los secuestrados (porque el secuestro parecía ya una opción más que probable) eran bastante reservados en cuanto a su vida privada, no tenía demasiados amigos, y no tenían familia cercana. De hecho, como el primer informe de la investigación revelaba, todos eran huérfanos. Ese era un dato que a Jean le desconcertaba. Todas las pistas de las que disponía trataban de un Alfa Romeo negro, que abundaban en París, de un hombre sin descripción alguna, salvo que parecía joven y fuerte, y de una rubia francesa, que obviamente también abundaban en la capital gala. Llevaba unos días sin saber que hacer, sin saber que camino seguir. Además, el ambiente en su casa no era el mejor para concentrarse. Su esposa había perdido toda delicadeza con su hija Claudia, y le reprochaba cada una de sus salidas. Ésta, por su parte, parecía haberse olvidado del instituto, y pasaba horas escuchando música en su habitación cuando debería estar estudiando para los primeros exámenes del trimestre. París ya se había adentrado en el otoño y hacía una semana que no dejaba de llover. Le gustaba la lluvia, sobre todo ese ligero calabobos que te refresca cuando sales a hacer un poco de ejercicio. Había aprovechado las últimas noches para darse una carrera bajo la lluvia y despejarse. Fue cuando empezó a pensar que de verdad se estaba haciendo viejo. Ya no era el jóven policía atlético dispuesto a comerse el mundo. Ahora tenía experiencia, y un pesimismo sobre la condición humana cada vez más presente, dejando a un lado su habitual optimismo inteligente. Se sentía como el agente Bevilacqua cuando está perdido en sus investigaciones, sólo que el ni siquiera tenía a la fiel agente Chamorro a su lado. La oficina de policía de la ciudad estaba demasiado colapsada de casos como para que le pudiesen asignar muchos ayudantes. Era sólo en esos momentos de cansancio y hastío cuando, todavía sentado en su coche en el parking de la policía, y viendo caer la lluvia, echaba mano del bolsillo de la chaqueta, para ver los ojos de Danielle Lacroi suplicándole ayuda.
Sentado en su escritorio, con un café largo de máquina poco apetecible en sus manos, el inspector revisaba la lista de Alfa Romeo matriculados en París. De allí era imposible sacar nada en claro. Se detuvo a pensar en los supuestos secuestradores. Era difícil que aquella mujer rubia, que según la rumana Nadia tenía aspecto de modelo, hubiese secuestrado por la fuerza al griego Vasili, del que sabía que era fuerte como los atletas de los juegos olímpicos de la Antigüedad. Jean tenía la sensación de que, si se confirmaba lo del secuestro, habría sido de una forma un poco sútil. La fama de seductor que tenía el griego le hacía pensar que quizás habría seducido a la rubia, o viceversa. Aunque eso era mucho suponer... En cuanto al hombre que se encontraba con Danielle podía haber varias hipótesis, desde que le amanazara con algún arma, le engañase con alguna historia, o también hubiese sido un ligue. En cualquier caso, tener dos secuestradores con el mismo coche parecía indicar unos secuestros más o menos organizados y, al menos, por más de una persona. Esto descartaba a un posible trastornado, violador, asesino o ladrón. Dos sospechosos de distinto sexo llevaban la investigación a otros terrenos. Y Jean no sabía si aquello era bueno... Esto parecía algo en manos de profesionales o, por lo menos, no muy aficcionados. Y no es bueno tratar con profesionales cuando te puedes estar jugando la vida.
Jean estuvo toda la mañana hablando con los expertos en crimen organizado de su oficina. Estuvieron revisando bandas conocidas y otros sucesos.
- ¿Crees que ha podido ser alguna de estas bandas del crimen? - Preguntó Jean a un joven pero experto policía, que estaba acostumbrado a tratar con mafias y bandas a gran escala.
- Lo veo difícil, esta gente no tenía nada. No eran ricos, no tenían familia a la que extorsionar. Ni siquiera tenían ningún contacto conocido con la ilegalidad. Ya me entiendes, algo de drogas, prostitución, no sé...
- Ya, entiendo. De todas formas no he investigado muy a fondo si los desaparecidos tenían algún antecedente de este tipo. Ya sabes, en esta trabajo no hay que confiar en nadie. Cualquiera puede ser un camello, o un chulo de putas.
- Ya sabes, Jean, aquí tú eres el experto. Seguro que darás con algo... ¿Qué tal va tu familia?
- Ahí estamos, sobreviviendo. Y... ¿Como se llamaba tú novia?
- Kattie. Bueno, bien, ahora está otra vez en Birmingham. La echo de menos, ya sabes...
- Sobre todo por las noches, ¿no?
- Imagínate...
- Pues nada, gracias por la ayuda. Seguiré dándote el coñazo con este asunto.
- Descuida, no hay problema. Me gusta mi trabajo.
- Ya dejará de gustarte...
A Jean le gustaba hacer las cosas bien, y eso implicaba estar pendiente de muchas cosas. Por eso se compenetraba bien con aquellos compañeros que trabajan duro cada día, aunque no estuviesen del todo convencidos de si estaban haciendo lo correcto. No le gustaban las vagos, ni los que vivían de una moral demasiado volátil, o lo que es lo mismo, de los sobornos. Que también los había. En cualquier caso aquello no era la policía de Los Ángeles, y el trabajo se desarrollaba más o menos con normalidad.
Aquel día decidió no hacer horas extra y volver pronto a casa. Tendría tiempo de leer un rato, o incluso de hacer la cena. Cogió su Megane y recorrió las calles de París, encharcadas por una lluvia incesante. Había oído decir que París era la ciudad más bonita de Europa. También la llamaban la ciudad del amor. A él cada vez le parecía más que allí no había ni belleza ni amor. A veces uno tiende a destetar la ciudad en la que vive. Sobre todo cuando conoce sus más sucios rincones. Pensó en que el próximo verano iría de vacaciones el extranjero. Quizás a Praga, o Madrid.
Ya estaba llegando a su casa. Llovía a cántaros y apenas se veía lo que había en las aceras. Según se acercaba vió dos figuras en la puerta de su pequeño chalet. Entonces, su corazón se paró. Su hija Claudia estaba entrando en un coche negro, acompañada por una mujer alta, que se cubría con un paraguas negro. A pesar de la intensa lluvia pudo fijarse en la mujer de cabellos rubios que, cerrando el paraguas, entraba con su hija en un Alfa Romeo.
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Por cierto, gracias José por la inspiración con el coche, sabes que me gusta. :-)

04 octubre, 2006

He-Man

No tengo muy claro cuál fue la neurona que se me cruzó para decidir que el trabajo, mis varios proyectos musicales y mis intentos por terminar la EOI... eran poco para mí. Debió ser en un atragantamiento cerebril cuando decidí, nada más y nada menos, que convertirme en He-Man. Podía haber elegido a Lupin, al Comandante Cobra o a Terremoto Earthquake (curioso nombre...). Quizás hubiese sido mejor. Pero no, elegí a He-Man. Así que aquí estoy, decidido a convertirme en un Máster del Universo (o de la Sociedad de la Información, no lo tengo del todo claro...).
Esto tiene unas leves consecuencias, que derivan en otras. Las primeras son dos, principalmente: duermo mejor y, desde las 7 de la mañana que abandono mi dulce hogar cada mañana, pasan unas 14 o 15 horas hasta que vuelvo a regresar. Las consecuencias que derivan de éstas son quizás más importantes: tengo menos tiempo para leer y comentar blogs (y para escribir en el mío). Así que no os alarméis si no os comento demasiado, o si esperáis años a una contestación de un mail. Me he dejado un hueco por la noche en mi horario para dichos menesteres...
Pero está claro que Esqueletor no va a poder conmigo...